La epidemia de obesidad en Estados Unidos es un hecho. Foto: EFE/David Maris
La obesidad ocasiona un descenso en los niveles de testosterona, la principal hormona sexual masculina y un reciente estudio constata que también se produce en hombres jóvenes.

La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial y cada año mueren, como mínimo, 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o el sobrepeso”, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Esta entidad subraya que la causa fundamental del sobrepeso y de la obesidad es un desequilibrio energético entra las calorías consumidas y gastadas

Lo que ha ocurrido a nivel mundial es un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico, que son ricos en grasa y, a la vez, un descenso en la actividad física debido a distintos factores, entre ellos, la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo.

 

EPIDEMIA SANITARIA

 

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la obesidad se está extendiendo rápidamente por todas las regiones y grupos demográficos de Estados Unidos. 

De hecho, se estima que 97 millones de adultos en el país tienen sobrepeso u obesidad. “Esta cifra representa más del 50% de la población adulta estadounidense. Además, dentro de este grupo, 11 millones de adultos padecen obesidad severa”, aclara la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad y Trastornos Metabólicos (IFSO).

La obesidad infantil sigue en aumento y los jóvenes también están perjudicados en su masculinidad. Foto: EFE/Thais Llorca

La obesidad se ha convertido en una de las mayores epidemias sanitarias de nuestro tiempo. El número de personas con obesidad en Europa se ha triplicado en las últimas dos décadas; más de 700 millones de personas tienen obesidad en todo el mundo”, detalla María Molina, una de la autoras de un estudio, publicado por la revista “Obesity”, que ha relacionado la obesidad con el descenso de los niveles de testosterona en hombres.

En los últimos años, se ha comprobado que el déficit de testosterona asociado a la obesidad está aumentando de forma paralela al número de personas obesas en el mundo, pero se desconocía su prevalencia en hombres jóvenes no diabéticos. 

Por ello, este estudio, realizado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), adscritos al Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga (sur de España), se diseñó para evaluar el déficit de testosterona y los factores de riesgo asociados en esta población.

Los investigadores estudiaron a 266 hombres no diabéticos menores de 50 años con obesidad y encontraron niveles reducidos de testosterona en el 25.6 % de ellos, pero este porcentaje aumentó hasta el 80% en aquellos que presentaban una obesidad más extrema.

En los últimos años, se ha comprobado que el déficit de testosterona asociado a la obesidad está aumentando de forma paralela al número de personas obesas en el mundo. Foto: EFE/Thaus Llorca

HAYQUE PROMOVER EL ESTILO DE VIDA SALUDABLE

 

Así, los resultados de la investigación muestran que el exceso de peso “es el factor que más estrechamente se relaciona con el descenso de los niveles de testosterona”. 

No obstante, hay otros factores que también tienen que ver con el descenso de los niveles de testosterona, como la edad o la reducción de la concentración en sangre de LH, una hormona segregada por la hipófisis que estimula la producción de testosterona en los testículos.

La aparición de niveles reducidos de testosterona en el varón no es una cuestión baladí. El descenso de esta hormona se ha relacionado con múltiples problemas médicos, como una peor composición corporal (mayor cantidad de grasa y menor de músculo), incremento de la resistencia a la insulina, hipertensión arterial, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, disfunción eréctil, enfermedad cardiovascular e incluso una mayor mortalidad a largo plazo”, manifiesta el profesor José Carlos Fernández García, uno de los autores del estudio.

Un hombre con sobrepeso camina por una calle del centro de Madrid. Foto: EFE

Por su parte, Francisco Tinahones, coautor de este trabajo y director científico del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), recalca la importancia que tiene la edad de los pacientes evaluados. 

Dado que el incremento de la edad y determinadas enfermedades se relacionan con el descenso de los niveles de testosterona, esta investigación se ha realizado exclusivamente en menores de 50 años que no tuviesen diabetes ni enfermedades crónicas”, indica.

Los investigadores implicados en este estudio hacen hincapié en la necesidad de implementar estrategias para abordar el exceso de peso y promover un estilo de vida saludable. 

En este sentido, realizar ejercicio físico con regularidad y seguir una dieta sana y equilibrada son dos pilares básicos para combatir el sobrepeso y la obesidad.

DESTACADOS:

 

* En los últimos años, se ha comprobado que el déficit de testosterona asociado a la obesidad está aumentando de forma paralela al número de personas obesas en el mundo, pero se desconocía su prevalencia en hombres jóvenes no diabéticos.

* “La obesidad se ha convertido en una de las mayores epidemias sanitarias de nuestro tiempo. El número de personas con obesidad en Europa se ha triplicado en las últimas dos décadas y más de 700 millones de personas tienen obesidad en todo el mundo”, detalla la doctora María Molina.

* “La aparición de niveles reducidos de testosterona en el varón no es una cuestión baladí. El descenso de esta hormona se ha relacionado con múltiples problemas médicos”, manifiesta el profesor  José Carlos Fernández García.

Por Purificación León EFE/Reportajes