Situación. Caminar el mercado es triste, al ver cómo poco a poco menguan los compradores. Fotos: Francisco Rodríguez
El otrora populoso tianguis vive una situación complicada por las bajas ventas; comerciantes implementan distintas estrategias para sortear sus problemas
Necesitamos que la gente sepa que estamos vivos”.
Pedro Pasillas, presidente de la Unión de Locatarios del mercado Alianza.

Las calles que cruzan el Mercado Alianza de Torreón, el más viejo de la ciudad, lucen caminables. No se escucha el bullicio del mercado ni los gritos de los vendedores de fruta ni la clientela preguntando por costos. La Alianza parece aletargado, estirándose y bostezando en la esquina de una sombra.

Para muchos comerciantes, el mercado vive uno de sus momentos más críticos. Los ríos de personas que antes caminaban religiosamente por un agua, una fruta, carne o pollo, parece se evaporaron.

“Está la situación crítica, antes de que entraran a las escuelas estaba duro, ahora se siente más fuerte la crisis”, dice Pedro Pasillas Mijares, presidente de la Unión de Locatarios del mercado Alianza.

Pedro salió de una reunión con otros comerciantes y tablajeros  porque buscan crear programas para intentar devolver la gente al mercado. Entre sus estrategias, es crear promociones con base en días específicos: la semana del tomate, la semana de la cebolla, la semana de la carne.

“Lo hacíamos antes, pero necesitamos un realce. Sabemos que es generalizado pero necesitamos que la gente sepa que estamos vivos”, dijo Pedro Pasillas.

UN PANORAMA ALARMANTE

Por las calles se miran decenas de locales cerrados. Según el presidente los locatarios, cerca del 10 por ciento de los negocios ya cerraron, de un total de 400. Otros más, han optado por cerrar días específicos, como los miércoles o los jueves.

“Mañana el 30 por ciento está cerrado. Cierran porque se les hace más caro venir a pagar gastos, almuerzo, comida del locatario, entonces mejor descansan. No es nuevo, pero cada vez hay más gente que deja de abrir los jueves. Se ve mal porque la gente no pasa por ahí porque ve cerrado. Afecta a los locales abiertos”, consideró Pasillas.

BAJA AFLUENCIA

Gerardo, un comerciante del sector, dijo que cada vez se ve menos gente y que a raíz de los trabajos del metrobús, la clientela se fue ahuyentando.

“Está muy solo, hay días como el viernes que mejora pero en general está muy bajo”, platicó el locatario.

Pedro Pasillas de la Unión de locatarios, expresó que ya esperan que terminen las obras y empiece a funcionar el metrobús.

DESAPARECEN

Cerca del 10 por ciento de los negocios ya cerraron, de un total de 400.

Complicado. Locales cerrados, una imagen que tristemente se repite