Símbolo del compromiso social, Távora dedicó su vida a dignificar la cultura de Andalucía, y entre su repertorio figuran obras como "Piel de toro", "Picasso andaluz o la muerte del minotauro" o "Don Juan de los ruedos".

El dramaturgo, director teatral y coreógrafo español Salvador Távora, considerado un renovador del teatro andaluz, murió este viernes en Sevilla a los 88 años, informaron Efe fuentes próximas al artista.

Nacido en Sevilla el 3 de abril de 1930, fue el fundador y director de la compañía La Cuadra de Sevilla, con la que llevó a escena simbólicas y particulares representaciones, no exentas de polémicas.

Símbolo del compromiso social, Távora dedicó su vida a dignificar la cultura de Andalucía, y entre su repertorio figuran obras como "Piel de toro", "Picasso andaluz o la muerte del minotauro" o "Don Juan de los ruedos”.

Debutó en Madrid en 1972, donde estrenó su famosa obra "Quejío", sorteando la censura, donde arremetía contra el academicismo y en cuyo estreno intervino el propio Távora como actor y cantaor.

Esa fue la última obra que representó, en 2017, cuando se cumplían 45 años de su estreno; un lamento de los jornaleros (trabajadores agrícolas) andaluces que pudo verse también en la Bienal de Flamenco de Sevilla.

Aficionado a los toros, llegó a torear con el nombre de "Gitanillo de Sevilla", llevó este mundo a los escenarios y llegó a incluir lidias reales en sus representaciones.

Por requerimiento de la actriz española Nuria Espert, participó como coreógrafo en el montaje de "La Traviata" en 1989, su primera intervención en el mundo de la ópera.

Un año después, sorprendió de nuevo con la puesta en escena de la obra de García Márquez "Crónica de una muerte anunciada", montaje muy elogiado por el escritor colombiano.

Para 1992, año en que tuvo lugar en Sevilla la Exposición Universal Expo'92 con motivo del cuatro centenario de la llegada de Colón a América, preparó el montaje "Picasso andaluz o la muerte de un minotauro", estrenado en Perpiñán (Francia) y con el que visitó en agosto de ese año el Lincoln Center de Nueva York.

Por su trabajo en las tablas, Távora fue distinguido con la Medalla de Andalucía y la Medalla de Oro de las Bellas Artes.

A lo largo de su carrera recibió también numerosos premios, como el Premio Max de Honor (equivalente a los Goya del cine español), en 2017, o el Premio de Honor del Teatro Andaluz en 2013.