‘Huída’. Son pocas las personas que acuden a trabajar a la ZR; la falta de un padrón dificulta saber cuántas sexoservidoras hay en la ciudad. Fotos: HÉCTOR GARCÍA/MAYRA FRANCO
Sexoservidoras abandonaron el lugar para irse a trabajar al primer cuadro o a las carreteras

Según la activista Aída Badillo, en Saltillo la zona de tolerancia ya no es efectiva ni suficiente, pues aseguró que hoy en día se ven prostitutas y travestis trabajando en la zona centro, hacia las colonias del oriente y en las carreteras que convergen en la ciudad, siendo la salida a Monclova y General Cepeda los focos rojos.

Cabe recordar que desde hace al menos cinco años se ha impulsado a través de diversas asociaciones civiles la conformación de un padrón de sexosevidoras con lo cual no solo se garantizaría la atención médica para quienes ejercen dicho oficio, sino además se controlaría a las trabajadoras dentro de la “zona”.

 

Aída Badillo, activista.
Las mujeres están saliendo a la calle porque han perdido poder adquisitivo en ZR y eso ha abaratado la profesión”.
Aída Badillo, activista.

La ausencia de este padrón ha limitado la información en torno a la cifra de sexoservidoras en Saltillo, por lo que hoy en día se desconoce cuántas mujeres y hombres se dedican a la prostitución.

“La mujeres están saliendo a la calle porque han perdido poder en la zona de tolerancia, necesitan comer y eso abarata la profesión, yo conozco casos de trabajadoras que cobran desde 10 pesos”, comentó.

 

Aída Badillo aseguró que el trabajo sexual en los últimos años ha evolucionado y denunció que incluso se ha seccionado a edecanes y bailarinas quienes trabajan de forma oculta en antros y bares de la ciudad, lo que ha contribuido a que el costo disminuya.

Sin embargo, manifestó que la mayor preocupación de quienes trabajan con este grupo vulnerable es la disminución del costo, pues dijo, “se esta abaratando mucho, les pagan muy poco y deben aumentar el número de clientes para sobrevivir, pero se están poniendo en un gran riesgo”, advirtió.

 

De las 600 trabajadoras que acudían hace años a la zona de tolerancia, en la actualidad hay menos de 100; lo mismo pasa con los negocios: de 42 que existen son menos de 15 los que están en funcionamiento.

EL DATO

10 pesos llega a cobrar una sexoservidora en la ZR.