Foto: Twitter
En entrevista con VANGUARDIA, el progenitor de la mujer de 32 años de Monterrey, quien se encontraba desaparecida desde el 2019 y cuyos documentos de identificación fueron hallados en el domicilio del feminicida, dijo que lo más seguro es que su hija esté muerta

Monterrey, Nuevo León.- Después de que las pertenecías de su hija Rubicela fueron encontradas en la casa del descuartizador de Atizapán, su papá Armando Gallegos, confesó que la mamá de la joven se está volviendo loca de dolor y solicitó ayuda para su atención mental.

“Mi esposa está destrozada, yo pido a la autoridad que me apoyen con un tratamiento psicológico porque ella está peor que yo. Ella, hay ratos, en que se me sale no la puedo controlar”, confesó en medio de su gran dolor.

En entrevista con VANGUARDIA, el progenitor de la mujer de 32 años, quien se encontraba desaparecida desde el 2019 y cuyos documentos de identificación fueron hallados en el domicilio del feminicida, dijo que lo más seguro es que su hija esté muerta.

“Eso (los documentos en casa del descuartizador) me confirma que algo no está bien o más bien nada está bien”, compartió.

Mencionó que esta situación ha sido un duro golpe para su familia porque Rubicela Gallegos Castillo dejó el seno familiar para irse en busca de un mejor futuro a la Ciudad de México y luego desapareció sin dejar rastro. Dejó a un niño que hoy tiene 7 años.

La joven estudió en su tierra natal la licenciatura en Tecnología Ambiental y fue a México a cursar una Ingeniería en Petroquímica.

El vecino de la colonia CROC recordó a su hija, la segunda de sus cinco vástagos, como el orgullo de la familia y una persona muy dedicada y trabajadora.

“Luchó  siempre; sobresalía, era  muy trabajadora”, comentó.

Indicó que además de su empleo en grupo Salinas se dedicaba al reparto de comida.

Su hija desapareció el sábado 20 de junio del 2019. El hombre recuerda ese día porque la última comunicación que tuvieron con ella fue a través de un mensaje de Watsapp con una de sus hijas.

A pesar de los sucesos, hasta ahora ninguna autoridad se ha comunicado con la familia. Rubicela podría ser una más de las víctimas de Andrés “N”, el descuartizador de Atizapán, en cuya vivienda se localizaron restos óseos y un cuerpo desmembrado.

Gallegos solicitó ayuda para saber a qué instancias acudir para pedir información del caso.

“Espero que haya quien me abra la puerta porque yo no tengo el poder para abrir una puerta de esas”, subrayó.

El hombre confesó que desea traer a Monterrey lo que encuentre de su hija.

Aunque toda la familia está afectada por esta tragedia, la peor parte la ha llevado María Luisa Castillo, madre de Rubicela

“Necesito que me ayuden”, clamó el padre de familia.