Paciente con VIH dona un órgano de forma segura | Foto: Especial
Esta es la primera vez que se realiza una donación de órganos desde una persona enferma con VIH

Estados Unidos.- Cirujanos en Baltimore realizaron el que se piensa es el primer trasplante de riñón en el mundo de un donante viviente con VIH, un hito para pacientes con el virus del sida, y que pudiera crear nuevos espacios en la lista de espera de trasplantes.

Nina Martinez, de Atlanta, viajó a la Universidad Johns Hopkins para donar un riñón a una persona con el virus, diciendo que quería “afectar positivamente la vida de alguien” y combatir el estigma que rodea a menudo la infección con VIH.

Muchas personas piensan “que alguien con VIH debe verse enfermo”, dijo Martínez, 35 años, en declaraciones a The Associated Press antes de la operación. “Es una afirmación poderosa para mostrar que alguien como yo que está lo suficientemente saludable puede ser un donante de órganos”.

En una conferencia de prensa el jueves, Martinez dijo que se sentía bien y que espera haber abierto las puertas para otros potenciales donantes.

"Poder dejar este tipo de legado médico era bastante importante para mí”, dijo.

El receptor del riñón de Martinez, que decidió permanecer anónimo, se recupera bien, dijo el hospital.

"Esta es una enfermedad que en el pasado era una sentencia de muerte y que ahora está tan bien controlada que les ofrece la oportunidad a personas enfermas de salvar a otro”, dijo el doctor Dorry Seguev, un cirujano de Johns Hopkins que cabildeó en favor de una ley conocida como HOPE que eliminó una prohibición de 25 años en Estados Unidos a las donaciones de órganos entre personas con VIH.

No existe un cómputo de cuántos pacientes con VIH existen entre las 113.000 personas en la lista de espera por un órgano en Estados Unidos. Los pacientes que tienen el virus pueden recibir trasplantes de personas sin el virus, como cualquier otro paciente.

Tan sólo en los últimos años, impulsados por operaciones pioneras en Sudáfrica, algunos médicos han comenzado a trasplantar órganos de donantes fallecidos con VIH a pacientes que tienen el virus, órganos que eran descartados previamente.

Desde el 2016, se han realizado 116 de esos trasplantes de riñón e hígado en Estados Unidos como parte de un estudio, de acuerdo con la Red Unida para el Trasplante de Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés) que supervisa el sistema de trasplantes.