¿Un mundo donde todo es gratis? Esa es la teoría de la “abundancia sustentable” de Elon Musk

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Vida
/ 2 marzo 2026

El impulso de Musk a la abundancia sustentable es una ventana a lo que parece ser su creciente tecnoptimismo.

Por: Ryan Mac

En el futuro que imagina Elon Musk, los seres humanos no solo vivirán en Marte.

Tampoco tendrán que trabajar nunca más. El dinero será irrelevante. Y tendrán acceso inmediato a todo lo que puedan desear.

Esto es lo que Musk llama “abundancia sustentable”, una sociedad posterior a la escasez en la que los humanos han creado tecnologías tan ubicuas y potentes que han eliminado la necesidad de trabajo.

En los últimos seis meses, la frase utópica se ha convertido en un elemento central de los negocios, el sistema de creencias y el léxico del multimillonario, según las publicaciones de Musk en las redes sociales y lo que ha dicho en pódcasts y actos de la empresa. Ahora el fabricante de vehículos eléctricos, Tesla, está desarrollando robots humanoides; su empresa de cohetes, SpaceX, está promoviendo centros de datos orbitales y su empresa emergente de inteligencia artificial, xAI, está creando IA que, según Musk, resolverá la mayoría, si no todos, los problemas de la humanidad.

“Abundancia sustentable a través de la IA y la robótica”, comentó Musk en la junta de accionistas de Tesla en noviembre, donde estaba respaldado por un gran cartel con la frase. “Ese es el futuro al que nos dirigimos”.

El impulso de Musk a la abundancia sustentable es una ventana a lo que parece ser su creciente tecnoptimismo. Es un cambio importante respecto a su postura de hace una década, cuando dijo que la IA descontrolada destruiría la raza humana.

El concepto da a Musk, de 54 años, una misión organizadora para sus empresas, que puede utilizar para promover y ampliar sus negocios mediante nuevas tecnologías. Ayuda a explicar por qué Tesla está intentando pasar de los vehículos eléctricos, cuyas ventas han flaqueado, a robots similares a sirvientes llamados Optimus. SpaceX, que se fusionó con xAI este mes, ha dicho que quiere construir centros de datos de IA en el espacio y “bases de autocrecimiento en la Luna”, mientras se prepara para una oferta pública inicial que podría tener lugar tan pronto como junio.

La presidenta de Tesla, Robyn Denholm, declaró al New York Times en una entrevista reciente que el objetivo de Musk de lograr una abundancia sustentable formaba parte de la justificación del consejo para concederle un paquete salarial que podría convertirlo en el primer trillonario del mundo.

Tesla quiere crear un mundo en el que “se puedan producir bienes y servicios en abundancia”, aseguró. “Se trata de aumentar la productividad de las economías”.

No todo el mundo se cree la visión del multimillonario.

Alex Imas, profesor de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, dijo que Musk, que ostensiblemente es quien más se beneficiará de una sociedad dependiente de los robots humanoides y la IA, no ha explicado cómo piensa redistribuir la supuesta riqueza que se acumulará con los avances tecnológicos. Eliminar la capacidad de las personas de trabajar para obtener ingresos también trastocaría la dinámica de la oferta y la demanda, afirmó Imas, y provocaría que la mayor parte de la sociedad dependiera de las empresas y los ejecutivos que controlan las tecnologías.

“¿A quién pertenece el capital?”, preguntó. “Si tenemos exactamente las mismas políticas y las fronteras de producción se expanden, ya no viviríamos en la utopía. Estaríamos en un infierno distópico donde la demanda se colapsaría”.

Musk no respondió a la solicitud de comentarios.

Musk no inventó el concepto de abundancia. En el siglo XIX, Karl Marx soñaba con un mundo en el que se trascendieran los principios capitalistas en favor de la generación de riqueza para todos y John Maynard Keynes predijo en un ensayo de 1930 que los avances tecnológicos y financieros darían paso a una era de ocio humano y a la semana laboral de 15 horas.

Hace poco, el concepto fue presentado en el “Manifiesto tecnoptimista” de la empresa de capital riesgo Andreessen Horowitz y por el columnista de opinión del Times Ezra Klein, cuyo libro de 2025, “Abundancia”, escrito con Derek Thompson, sostenía que los liberales deberían centrarse en grandes proyectos de vivienda, infraestructuras y clima para desencadenar la prosperidad económica.

Musk, conocido por sus objetivos empresariales excesivamente optimistas y sus predicciones a veces inexactas, ha ido más lejos. En septiembre, Tesla develó su “Plan Maestro Parte IV”, una hoja de ruta para la empresa, que declaraba que “el crecimiento es infinito” y que su nuevo lema era la abundancia sustentable.

“Las herramientas que vamos a desarrollar nos ayudarán a construir el tipo de mundo con el que siempre hemos soñado —un mundo de abundancia sustentable— al redefinir los pilares fundamentales del trabajo, la movilidad y la energía a escala y para todos”, decía el documento, poco detallado.

Desde entonces, Musk ha promovido la idea. En diciembre, escribió en su plataforma de redes sociales, X, que la era de la abundancia comenzaría con un crecimiento de dos dígitos “en un plazo de 12 a 18 meses”. En el Foro Económico Mundial celebrado el mes pasado en Davos, Suiza, predijo el fin de la pobreza mundial mediante la IA y la robótica. Habrá “miles de millones” de robots, dijo, que superarán en número a los humanos en la Tierra.

“Los robots fabricarán tantos robots e IA que realmente satisfarán todas las necesidades humanas”, señaló Musk. “En un momento dado, ni siquiera podrás pensar en algo que pedirle al robot. Como si hubiera tal abundancia de bienes y servicios”.

Peter Diamandis, amigo de Musk y fundador de la Fundación XPrize, que fomenta los avances científicos mediante concursos, aseguró que había hablado con el magnate de la tecnología sobre la abundancia y el progreso de la humanidad.

El mensaje de Musk en torno a la abundancia es un impulso para “elevar el nivel” y crear una sociedad más armoniosa, como la de “Star Trek”, a través de la tecnología, dijo Diamandis, que escribió un libro en 2012 titulado “Abundance: The Future Is Better Than You Think” (Abundancia: El futuro es mejor de lo que crees). Añadió que el multimillonario solo quería asegurar que los humanos “tengan todo lo básico”. (En el pódcast de Diamandis del mes pasado, Musk dijo que todo el mundo tendría “ingresos altos universales” y que ahorrar para la jubilación sería “irrelevante”).

“En el futuro, está bien que haya multimillonarios viviendo en Marte, siempre que haya 8000 millones de personas en el planeta que tengan una calidad de vida increíble”, agregó Diamandis en una entrevista. “¿Seguirá habiendo una enorme brecha de riqueza? Claro. ¿Importa, si todos los habitantes del planeta tienen acceso a lo que necesiten?”.

En diciembre, Musk cambió la misión de Tesla de “abundancia sustentable” a “abundancia asombrosa” porque esta última era “más alegre”, escribió en X.

Sin embargo, esa era parece lejana. Los robots humanoides Optimus de Tesla se han exhibido en eventos de la empresa, pero han mostrado una movilidad limitada. Los centros de datos espaciales de SpaceX siguen siendo solo un concepto.

El senador Bernie Sanders, del estado de Virginia, dijo que Musk no había explicado cómo funcionaría su nueva sociedad. Si la gente no trabaja, dijo Sanders, no habrá forma de pagar impuestos para financiar un gobierno o programas sociales de los que la gente depende.

“¿Quién va a distribuir esos cheques?”, preguntó Sanders. “¿Va a ser Musk el que decida cuánto les toca a ustedes? ¿Cuánto me toca a mí? ¿Cómo va a funcionar eso?”.

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El periódico publicado en la ciudad de Nueva York es editado por Arthur Gregg Sulzberger y se distribuye en los Estados Unidos y otros países. Desde su primer Premio Pulitzer, en 1851, hasta la fecha, lo ha ganado 132 veces.

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