Crisis. Los fabricantes de piñatas ubicados en el cruce de Corona y Matamoros, prácticamente se están quedando con toda la mercancía; poca gente acude a esos negocios.. Fotos: Alejandro Rodríguez
Suspensión de posadas y fiestas impacta severamente a los fabricantes

La venta de piñatas cayó un 70 por ciento en las tiendas tradicionales que se ubican en la calle Matamoros, en el centro de Saltillo, pues la pandemia provocó la suspensión de fiestas, posadas, reuniones masivas y eventos sociales. Sin embargo, los comerciantes esperan que las familias que celebren en su domicilio compren una piñata esta Navidad.

“Estoy preocupado porque nuestras ventas bajaron a una cosa horrible, ahorita estamos vendiendo un 30 por ciento; nos cancelaron las empresas, las escuelas. Todo mundo en estas fechas estaba en posadas, los salones estaban ocupados, pero ahorita no hay fiestas”, señaló Baltazar González, mejor conocido como “Le Messié”, dueño de Piñatas Le Messié, un negocio con 36 años de existencia en la calle Matamoros.

“Un 70 por ciento cayó la venta, nos ha afectado mucho la pandemia. Pero estamos confiando que ahora va a ser una piñata por familia, esperemos que las familias nos apoyen”, dijo Rubén Siller, dueño de Piñatas Rubén, también en la calle Matamoros.

Antes de la emergencia sanitaria por el COVID-19, los comerciantes vendían más de 500 ó 600 piñatas durante la temporada navideña, incluso mil al menudeo, pero hoy las piñatas se están decolorando, colgadas afuera de las tiendas durante días.

“Ahorita no llegamos ni a 150, fíjate nada más la diferencia”, lamentó “Le Messié”.

“Bajó bastantísimo, más o menos por semana se han de vender 20 estrellas”, detalló Rubén.

La venta al mayoreo también cayó considerablemente, pues desde los primeros días de diciembre la familia de Érika Hernández, cuyo negocio está ubicado en la calle Corona antes de Matamoros, ya había vendido más de mil piñatas a otras tiendas de la ciudad.

“La surtida al mayoreo quedó parada. Ahorita estamos vendiendo alrededor de tres o cuatro diarias. Un cambio drástico completamente. A principios de diciembre ya habíamos entregado todo el mayoreo”, platicó Érika, fabricante de piñatas.

La caída en ventas afectó a los comerciantes desde el inicio de la pandemia, pues en estos meses se cancelaron celebraciones importantes, como el Día del Niño, Halloween, cumpleaños, eventos sociales y, recientemente, las posadas en escuelas, centros de trabajo y familiares.

Esto también impactó en la producción, pues las piñatas que se venden son las de tamaño mediano o pequeño, las que cuestan desde 100 pesos; mientras que las grandes ya no fueron buscadas.

El problema alcanzó a los vendedores de periódico y cartón, pues entre menos piñatas se vendieron, los comerciantes dejaron de comprar material para producir.

“Le Msssié”. Baltazar González tiene 36 años fabricando piñatas; se dice preocupado por las bajas ventas.

QUEBRAR LA PIÑATA DEL CORONAVIRUS

Las figuras que más se vendían esta temporada eran estrellas, Santa Claus, monos de nieve, botas, renos y el Grinch. Hoy estos personajes son acompañados por la piñata del coronavirus.

Además los vendedores y comerciantes ofrecen piñatas de súper héroes, héroes de videojuegos, personajes de programas infantiles, dinosaurios, entre otros.

¡Dale, dale!

La pandemia a causa del coronavirus vino a golpear severamente  la venta de piñatas.

Entre 500 y 600 piñatas se vendían en época navideña antes de la pandemia.

150 es el número de piñatas que se han vendido en estas fechas.

20 piñatas es lo que venden por semana.

100 pesos es el precio de las piñatas pequeñas, las más vendidas.