Aunque ninguna vacuna está exenta de presentar riesgos, es necesario dejar en claro que en general son seguras y su aplicación constituye la única forma de disminuir la transmisión del nuevo coronavirus

Investigadores del Cinvestav, durante un coloquio, recomendaron a la población no tener miedo a la vacuna contra el COVID-19, porque es la única forma de salir de la pandemia, y si bien el grado de protección de las vacunas, dependiendo de su laboratorio es diferente, todas reducen el riesgo de contagio, de hospitalización y de muerte.

Aunque ninguna vacuna está exenta de presentar riesgos, es necesario dejar en claro que en general son seguras y su aplicación constituye la única forma de disminuir la transmisión del nuevo coronavirus. En eso coincidieron los investigadores Rosa María del Ángel y Leopoldo Santos Argumedo.

La investigadora del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular de este Centro, Rosa María del Ángel, explicó que si bien se ha reportado un porcentaje de eficacia de cada una las vacunas autorizadas para su uso de emergencia contra COVID-19, es complicado hacer una comparación entre ellas con base únicamente en este parámetro.

Durante el coloquio “Vacunas contra la COVID-19, variantes del SARS-CoV-2 y efectos adversos relacionados con la vacunación”, celebrado de manera interna por Cinvestav México, se dijo que a pesar de las diferencias entre cada vacuna, en sus mecanismos de acción o en la eficacia reportada, es relevante destacar que la totalidad de las opciones que se aplican en México protegen ante la forma severa de la enfermedad, evitan la hospitalización y la muerte.

Por su parte, Leopoldo Santos Argumedo dijo que entre las reacciones a las vacunas se ha reportado dolor, enrojecimiento de la piel e inflamación en el sitio de la aplicación, aunque también se han identificado, en un bajo número, problemas de coagulación.