Acceso. Luego de tres meses cerrados, tras su reapertura los panteones lucieron desiertos. HÉCTOR GARCÍA
No están permitiendo el ingreso de grupos numerosos, niños, adultos mayores de 60 años, mujeres embarazadas, grupos de música, mariachis, fara fara, y se redujo el horario de visitas

Después de permanecer tres meses cerrados, ayer abrieron los panteones municipales de Saltillo, que lucieron con muy baja afluencia de visitantes, que dieron mantenimiento a las tumbas de sus seres queridos bajo medidas sanitarias de la nueva normalidad.

Como parte de la reactivación económica, el Subcomité Técnico Regional COVID-19 Sureste acordó la reapertura de los cementerios municipales este lunes 22 de junio. En el caso de los panteones de la iniciativa privada, la mayoría contempló abrir sus puertas hoy martes.

“No está entrando el grueso de afluencia como normalmente lo hace. A los panteones casi siempre va la gente grande y ahorita ya estamos restringiendo. Se sienten agraviados”, señaló en encargado del Panteón de Santiago, Alberto Alvarado.

Y es que las nuevas restricciones sanitarias para evitar transmisión y contagio de coronavirus también llegaron a los cementerios, donde los visitantes tienen que portar cubrebocas y deben pasar un filtro en el que les toma la temperatura (si es mayor a 37.5 grados centígrados, no pueden pasar y se reporta al Sistema de Emergencias) y les entregan líquido sanitizante.

Asimismo, no están permitiendo el ingreso de grupos numerosos, niños, adultos mayores de 60 años, mujeres embarazadas, grupos de música, mariachis, fara fara, y se redujo el horario de visitas.

“El horario de visita es de 08:30 a 14:00 horas. El horario de inhumación es el mismo horario de antes, pero no va a entrar toda la turba o toda la familia”, comentó.

Nazul Aramayo

1985. Reportero enfocado en temas de movilidad, medio ambiente, historias de vida, cultura popular, música, literatura. Autor de los libros “Cantinas que merecen ser amadas y personas que no” (Producciones El Salario del Miedo: 2019), “La Monalilia y sus estrellas colombianas” (FETA: 2017) y “Eros díler” (Jus: 2012). Ha sido ganador del Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2017 y 2018, en los géneros de Crónica y Mejor Trabajo de Periodismo Cultural respectivamente. Ganador del XXIX Concurso Literario Nacional “Magdalena Mondragón” en el género de cuento. Ha sido becario del PECDA y FONCA.