Priscila Chavarría y Carolina Carrillo coinciden en que el proyecto de construir el muro que divida la frontera norte de nuestro País con Estados Unidos, además de pretender ponerle fin a la migración ilegal, despierta el racismo y la xenofobia contra nuestros connacionales en el vecino país del norte. El muro de Trump viene a hacer más compleja la de por sí ya difícil relación de dos países con la frontera más grande y más transitada del mundo.

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Creo que el muro definitivamente será un golpe para aquellos que quieran cruzar la frontera en busca de más oportunidades, huyendo de la falta de empleo o de la inseguridad que aqueja a su país. Considero que incluso los índices de desempleo crecerían aún más en lugares como en México, al haber mayor población e insuficientes fuentes de trabajo, contemplando también los sabotajes que ha hecho Trump para que empresas de EU no se asienten en el País. Creo que también habrá un impacto en lo social por lo que el muro en sí representa: la discriminación y el racismo materializado en una construcción. Desde su campaña, Trump sembró el odio en la población americana e insertó la idea de que el muro es la mejor alternativa para evitar el cruce de migrantes, fortaleciendo aún más el repudio que la mayoría de los americanos sienten por ellos. Pienso que se sentirían con el pleno derecho de agredir incluso a los mexicanos que viven de manera legal allá con la plena confianza de que lo que hacen está bien, que es por el bienestar de su país porque así lo dice su Presidente.

Priscila Chavarría, 23 años. Comunicóloga.

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El objetivo por el cual Estados Unidos pondrá el muro está muy distante a la realidad de lo que podría pasar. Su prioridad es evitar la inmigración, pero a la par está desatando una ola de racismo con su mensaje de odio. Las consecuencias pueden llegar a ser muy graves, más allá de erradicar a los migrantes, marcarán líneas raciales entre los latinoamericanos y estadounidenses.

Carolina Carrillo, 26 años. Ing. en Desarrollo Empresarial.