Es necesario informar permanentemente a la población sobre la forma adecuada de actuar ante el riesgo de contagio y, sobre todo, proporcionarle información veraz que evite el que las personas tomen decisiones a partir de datos falsos

Tras declararse la existencia de una “emergencia de salud pública de importancia internacional” a raíz de la aparición del nuevo Coronavirus de Wuhan (2019nCoV), las naciones del mundo han comenzado a tomar precauciones relativas, sobre todo, al ingreso a sus territorios de personas provenientes de China.

La Organización Mundial de la Salud ha dicho que, aún cuando ha declarado la emergencia internacional, no considera necesario imponer restricciones al tránsito de mercancías y personas.

Al mismo tiempo, sin embargo, la OMS ha advertido del riesgo que se corre ante el hecho de que el 2019nCoV llegue a países con débiles sistema de salud que no sean capaces de poner en práctica las medidas de contención necesarias para evitar la propagación de la enfermedad.

Por ello es que, aún cuando no se hayan decretado medidas para restringir el tránsito de mercancías y personas, diversas naciones del mundo han implementado políticas que implican la suspensión de vuelos comerciales desde y hacia China, o la prohibición de ingreso a sus territorios de personas provenientes de aquel país.

En Coahuila, la Secretaría de Salud ha informado que las empresas chinas instaladas en la entidad han sido requeridas para reportar el arribo de integrantes de su personal que hayan estado recientemente en el país asiático a fin de monitorear su estado de salud.

Además de pedir a las empresas que reporten la llegada a territorio coahuilense de empleados suyos, se antoja deseable que las autoridades sanitarias del estado mantengan una estrecha colaboración con las autoridades federales -y no sólo las de salud, sino también las de migración- a fin de mantener un estrecho monitoreo de los viajeros que llegan a nuestro país provenientes de China y de sus movimientos en territorio nacional.

Al respecto conviene recordar que el periodo de incubación del 2019nCoV es de 10 días y el protocolo que se está utilizando en todo el mundo implica mantener en cuarentena, durante dos semanas, a quienes podrían ser portadores del virus.

Como se ha dicho en ocasiones anteriores, no se trata de causar pánico ni alarma innecesarios. Tampoco se trata de volvernos paranoicos y comenzar a ver en cada persona de aspecto asiático un riesgo para la salud pública personal o de nuestras comunidades.

Pero sí se trata de no tomarse el asunto a la ligera y de no confiar en que será “nuestra buena suerte” la que nos salve de la llegada del virus a territorio nacional y de que tal hecho tenga consecuencias relevantes para la salud de nuestra población.

También es oportuno insistir en que, adicionalmente a la vigilancia epidemiológica es necesario informar permanentemente a la población sobre la forma adecuada de actuar ante el riesgo de contagio y, sobre todo, proporcionarle información veraz que evite el que las personas tomen decisiones a partir de datos falsos o imprecisos.