El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa. Foto: EFE
El secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, le confirmó hoy que su formación votará en su contra.
Estamos a las puertas de una derrota política anunciada de la candidatura de Rajoy"...
Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista (PSOE)

El intento "in extremis" de Mariano Rajoy para tratar de convencer a los socialistas de que le permitan gobernar en España no dio hoy resultado: el líder conservador se someterá esta semana a la sesión de investidura sin los apoyos necesarios para superarla con éxito, lo que podría dilatar el bloqueo político en el país.

El secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, le confirmó hoy que su formación votará en su contra. Ambos líderes políticos mantuvieron una reunión de media hora en el Congreso de los Diputados, que el líder socialista calificó de "prescindible".

"Estamos a las puertas de una derrota política anunciada de la candidatura de Rajoy", expresó Sánchez en una rueda de prensa ofrecida tras el encuentro con el líder del Partido Popular (PP).

El acuerdo alcanzado el domingo entre el PP y Ciudadanos no sirvió para cambiar la postura del PSOE. Con el apoyo del partido liberal, que tiene 32 escaños en el Congreso de los Diputados, Rajoy se queda cerca de la mayoría absoluta (176), a solo seis escaños.

El actual jefe del Gobierno en funciones necesitaría esos seis votos a favor para superar con éxito una primera votación de investidura, prevista para el miércoles, aunque en su defecto también le valdría la abstención de 11 diputados en una segunda, el viernes. Pero el PSOE se niega a facilitar un Ejecutivo encabezado por el PP.

"Iré a la investidura con 170 votos", anunció hoy Rajoy, que abrirá el martes con un discurso el segundo debate de investidura que se celebra en España en medio año, tras el fallido que protagonizó en marzo Pedro Sánchez después de que el líder del PP declinara la oferta del rey Felipe VI para intentarlo.

Rajoy aseguró que seguirá intentando recabar el apoyo de los socialistas si la investidura resulta fallida. "Es mi obligación", destacó. Y advirtió de los riesgos que entraña la inédita situación política que vive España, sin Gobierno desde hace más de ocho meses.

"Si el PSOE no quiere una gran coalición -con el PP y Ciudadanos- creo que al menos debería permitir desbloquear esta situación y que el partido con más votos pueda gobernar, porque esta situación hace daño y mucho al conjunto del país", dijo.

Sánchez, segundo en los comicios celebrados el 26 de junio, acusó al líder del PP de tratar de "escenificar" con la reunión de hoy la responsabilidad del PSOE si la investidura de Rajoy no sale adelante, tal y como se prevé. "La única responsabilidad es de Rajoy", destacó el socialista.

El líder del PSOE consideró también que el pacto de PP y Ciudadanos "perpetúa las políticas" de Rajoy "que han traído desigualdad y pobreza a los españoles" durante sus cuatro años de Gobierno y que no solventa los problemas de corrupción. "Si teníamos razones para votar en contra, tras este acuerdo tenemos más", dijo.

El presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (i), y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Foto: EFE

La dirección socialista cerró hoy filas en torno a su líder y ratificó la postura del partido, en el que algunas voces pidieron en las últimas semanas abrir un debate sobre este asunto.

Lo que ocurra a partir del 2 de septiembre, cuando previsiblemente el Congreso rechace a Rajoy como candidato, está en el aire. Sánchez no quiso hoy desvelar si podría haber un cambio de postura o si existe la posibilidad de que lidere una alternativa a la de Rajoy.

"El PSOE estará siempre en la solución. Los procesos de investidura son vivos y dinámicos y veremos qué ocurre a partir de esta fecha", se limitó a decir al ser preguntado al respecto.

Si tal y como se espera el PSOE mantiene su "no" a Rajoy esta semana, se abrirá un periodo de dos meses para formar Ejecutivo en España. El periodo, que concluirá el 31 de octubre, admite nuevos intentos de investidura.

En caso de que no se logre formar Gobierno, como ocurrió ya en marzo, el país se verá abocado a unas nuevas elecciones. Serían las terceras en un año, tras las celebradas el 20 de diciembre y el 26 de junio. La fecha prevista es el 25 de diciembre, día de Navidad.