Archivo
La UAdeC desde hace tiempo ha elaborado lineamientos ambientales

La Secretaría de Medio Ambiente en Coahuila entregó certificaciones de “Oficina Verde” a escuelas, facultades y dependencias de la Universidad Autónoma de Coahuila.

La Escuela de Bachilleres Juan Agustín de Espinoza, Escuela de Ciencias Sociales y de Artes Plásticas,  Facultades de Odontología, Economía, la Oficialía Mayor, Infoteca Campus Arteaga, la Coordinación General de Adquisiciones la Dirección de Asuntos Académicos, la Contraloría General, Relaciones Públicas, Comunicación Institucional, Tesorería General, la Coordinación General de Tecnología de Información y Comunicaciones y la Rectoría, recibieron sus constancias.

Aún y cuando el acuerdo con la SEMA de la actual administración se firmó en abril de 2018 con la finalidad de disminuir en impacto ambiental de los universitarios, en 2016 la Universidad recibió su primera certificación, en 2017 contaba con 5 escuelas y 2 dependencias certificadas, y en un lapso de 8 meses de la administración actual, en un trabajo de colaboración se entregaron 17 certificaciones más a escuelas contribuyendo así para bajar el impacto ambiental.

La UAdeC desde hace tiempo ha elaborado lineamientos ambientales, como por ejemplo la campaña Actuadec, así como la eliminación de nieve seca y popotes en las cafeterías de sus instituciones, además se sumó al programa Oficina Verde mediante el acuerdo firmado en abril de 2018.

Eglantina Canales Gutiérrez, secretaria del Medio Ambiente, y Leticia Rumayor, subseretaria de Recursos Naturales, entregaron las certificaciones a los representantes de las oficinas verdes, acompañadas del rector de la máxima casa de estudios, Salvador Hernández Vélez.

La funcionaria destacó que la máxima casa de estudios generó un ahorro en 400 mil pesos en el año 2018 gracias a las acciones de Oficina Verde y desde el inicio de su participación en el programa ha generado 3 millones de pesos en ahorro.

Hernández Vélez sostuvo la importancia de cuidar el planeta, ya que, si no se toma conciencia a tiempo, se acabarán las condiciones para que los humanos, flora y fauna puedan seguir habitándolo.

“Los ahorros que se hacen hay que multiplicarlos en cada una de las oficinas de la Universidad, hay que medir los impactos, porque las pequeñas acciones son fundamentales para conseguir los grandes cambios”, señaló.