Los recolectores ahora pueden acceder a más de 4 mil títulos. Foto: Cankaya Municipality News Center
Los empleados del departamento de limpieza de la capital de Turquía tienen una biblioteca de más de 4 mil ejemplares que han recogido de la basura

Un grupo de recolectores de basura de Ankara instaló una biblioteca que cuenta ya con más de 4 mil 750 títulos, los cuales fueron rescatados de la basura durante sus horas de trabajo.

La biblioteca lleva funcionando ya siete meses en la capital turca, en una fábrica abandonada desde hace veinte años, la cual utilizan ahora los empleados de limpieza para descansar en sus horas libres, leer o jugar ajedrez, publicó del diario uruguayo El País.

Inicialmente la biblioteca fue planeada para que los basureros y sus familias pudieran llevarse los libros a casa durante 15 días, pero, ahora, está abierta a todo el mundo, dice su responsable, Emirali Urtekin.

La fábrica abandonada ahora es un recinto de lectura. Foto: Cankaya Municipality News Center

Al menos mil 500 libros se encuentran todavía a la espera de ser colocados en los estantes, mientras que más libros siguen llegando. 

"Les hemos dado una segunda vida [...], ahora están disponibles de forma gratuita", dice Urtekin.

Los libros se clasifican en 17 categorías, aunque pronto podría haber más en esta biblioteca que abre las 24 horas para los 700 basureros del municipio de Cankaya.

En el peculiar recinto no importa el estado de los ejemplares y aquellos que no se pueden leerse debido al maltrato, son transformados en objetos como apoya libros. 

Los recolectores fueron los primeros beneficiados por este proyecto que ahora es público. Foto: Cankaya Municipality News Center

Según Eray Yilmaz, encargado de registrar las obras que entran y salen, ya se prestaron 147 libros.

"Leer libros desarrolla la inteligencia de la gente, fomenta las ideas nuevas [...]. Aquí, hacemos que la gente descubra esas ideas", dice el joven, empleado a tiempo completo en la biblioteca.

La misma fábrica abandonada demostró ser multifuncional y en ella los empleados acondicionaron también una barbería, una cafetería, espacios de descanso y las oficinas de los administradores del sitio.