Esta violencia se debe a la supuesta reaparición de uno de los narcotraficantes más temidos de la década de los ochentas, Rafael Caro Quintero, pues en narcomantas se habla de el regreso del capo para pelear 'sus plazas'. Foto: Tomada de Internet
La violencia y el caos ha llegado a Sonora; esta violencia se debe a la supuesta reaparición de uno de los narcotraficantes más temidos de la década de los ochentas, Rafael Caro Quintero, pues en narcomantas se habla de el regreso del capo para pelear 'sus plazas'

Considerada como una de las entidades con más municipios dominados por el narcotráfico, en Sonora se recrudece la llamada “pelea por la plaza”. En los últimos meses se han registrado varios eventos violentos relacionados con el crimen organizado, a los que se suma el asesinato de 12 civiles en la región de Caborca, el pasado sábado 20 de junio.

Esta violencia se debe a la supuesta reaparición de uno de los narcotraficantes más temidos de la década de los ochentas, Rafael Caro Quintero, pues en narcomantas se habla de el regreso del capo para pelear 'sus plazas'.

La noche del viernes 19 de junio, un convoy de unas 15 camionetas irrumpió en la zona rural de Caborca. 

Las tripulantes, encapuchados y fuertemente armados, quemaron algunos autos y asesinaron a una persona. 

Horas más tarde, reforzado por diez camionetas más, el convoy ingresó de lleno en Caborca. Según testigos, las camionetas llevaban una X marcada con cinta en las portezuelas.

Al entrar en la ciudad, el comando se dividió. Una parte atacó a granadazos domicilios del centro; otra deambuló por colonias del norte e ingresó en una casa en la que un trabajador de la Universidad fue asesinado por error.

Debido a la región de difícil acceso, se utilizó un helicóptero y se inició un sobrevuelo por el área, identificando varios vehículos que huyeron del lugar. De inmediato, los efectivos comenzaron una persecución. Al sentirse rodeados, los presuntos sicarios dispararon contra el aeronave, que tuvo que realizar maniobras tácticas para repeler la agresión.

Al sitiar la región, los agentes lograron la detención de uno de los supuestos delincuentes que viajaba en un vehículo blindado. A partir de ahí, los enfrentamientos suceden con bajas para todos los grupos.

En otro hecho,  dos cuerpos desmembrados fueron localizados  junto con un mensaje amenazante en una carretera del municipio de Caborca, Sonora, la masacre se la adjudicó gente de Caro Quintero quien se autodenomina la Barredora 24/7 quien busca recuperar el territorio.

“A la gente de la Costa les estamos informando, somos la gente de Caro Quintero. Esta plaza nos pertenecía y ahora todos aquellos productores, comerciantes, mineros de la región, tendrán que pagar la plaza, aquí estamos para limpiar. Somos la Barredora 24/7, el R Rodrigo Paez y Cara de Coch, y todos juntos somos el Cártel de Caborca”, [sic] se lee en la manta.

 

Foto: Tomada de Internet

¿Quién es Caro Quintero? 

Es considerado como una de las leyendas que dio origen a los grandes cárteles del narcotráfico en México. De hecho, en la década de los ochenta era considerado como “el narco de narcos”, y uno de los principales exponentes de la segunda generación de narcos en México. Al momento de su detención se decía que la fortuna de este hombre era de 650 millones de dólares.

Originario de La Noria, Sinaloa, Rafael Caro Quintero fundó el llamado Cártel de Guadalajara junto con su amigo y compadre Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto”.

Al igual que muchos de los capos de esa época, Caro Quintero provenía de una familia de campesinos con pocos recursos, él era el mayor de tres hermanos y a los 18 años decidió salir de su casa.

Su primer trabajo fue como chofer de un camión. Posteriormente, conoció a personajes que le ofrecieron darle una buena paga si en los terrenos de su padre sembraba mariguana, y fue así que comenzó el negocio.

Tras recibir buena paga, Rafael Caro Quintero y su hermano Jorge Luis comenzaron a rentar fincas y sembrar droga, situación que le otorgó capital suficiente para comprar terreno e incrementar el número de cultivos.

Ya con ese dinero se asoció por un tiempo con quien fuera su maestro en las actividades del narcotráfico y el primer gran capo mexicano: Pedro Avilés Pérez, de este hombre Caro Quintero aprendió todo el negocio.

Esta situación le permitió asociarse con su amigo y tío Ernesto Fonseca Carrillo Don Neto, y con el aún hombre más buscado por las autoridades mexicanas y de Estados Unidos: Juan José Esparragoza Moreno El Azul.

Ya con sus nuevos socios, Rafael Caro Quintero inició con el soborno a elementos policiacos tanto federales como estatales, y llegó a conformar un gran número de elementos que trabajaban para él.

Esto le permitió formar el cártel de Guadalajara junto con Ernesto Fonseca y Miguel Ángel Felix Gallardo, considerado el zar de la cocaína en México, y así crear de 1979 a 1984  un gran imperio en el cual dominaban el tráfico de drogas del país.

Sin embargo, para 1984 inician las investigaciones de la policía federal y la Drug Enforcement Administration (DEA), y en un gran operativo en el rancho el Búfalo logran darle un golpe que le cuesta a la organización más de 2 millones de dólares en pérdidas.

Caro Quintero y Ernesto Fonseca investigan quién es el responsable de la investigación y detectan que se trata del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar. Producto de ello, el 7 de febrero de 1985 el agente y su piloto fueron secuestrados, torturados y asesinados dos días después.

Tras estos hechos, Rafael Caro Quintero huyó a Costa Rica junto con su novia Sara Cosío, hija del entonces secretario de Educación de Jalisco y a su vez sobrina del gobernador de esa entidad.

En un operativo las autoridades de Costa Rica logran detener en su cama y casi semidesnudo a Rafael Caro Quintero, quien fue extraditado a nuestro país por delitos de narcotráfico y el asesinato del agente de la DEA.

Luego de 28 años de prisión, Caro Quintero, salió del penal localizado en el estado de Jalisco (oeste), varias horas antes de que se hiciera público el auto de libertad emitido en su favor.

La Justicia había ordenado la "libertad inmediata" del capo del narcotráfico, fundador del cártel de Guadalajara, tras sobreseer una causa relacionada con la muerte, en 1985, del agente estadounidense Enrique Camarena.

La liberación de Caro Quintero, tras 28 años en prisión, obedeció a que ya cumplió las condenas que se le impusieron por tráfico de drogas y a que el caso que tenía en su contra por el secuestro y asesinato de Camarena, agente del Departamento Antidrogas de EE.UU. (DEA), fue desechado por un fallo de jurisdicción.

Actualmente, Caro Quintero se encuentra en libertad y es posible que haya regresado al mundo del narcotráfico, ahora con la creación del Cártel de Caborca.

Con información de El UNiversal y Animal Político