Si Pokémon fuera mexicano / Foto: Youtube
El grupo de creativos de ‘QuéParió!’ se han dado a la tarea de recrear la historia de Pokémon con una perspectiva mexicana

 

Pokémon Go es el tema recurrente en todas las conversaciones, en todos los memes, en todas las redes. El fanatismo por convertirse en maestro pokémon ha conseguido que la app supere en descargar y usuarios activos a tinder y casi a twitter, además de elevar el valor de las acciones de Nintendo. Sin embargo, ¿qué sucedería si el popular juego japonés hubiera sido creado en México?

El grupo de creativos de ‘QueParió!’ se han dado a la tarea de recrear la historia narrada desde una perspectiva mexicana; hace seis meses publicaron su primer vídeo de un duelo pokémon y un día antes del lanzamiento de Pókemon Go, emitieron su segundo vídeo de la serie, en su canal de Youtube.

La trama narra las aventuras de Ash Catsup en su viaje por las diferentes delegaciones de la Ciudad de México retando a los entrenadores de gimnasios, pero sus pokémons son criaturas muy peculiares que uno puede encontrar en sus paseos por la ciudad capital.

El chairo, el cholo, el mirrey, el vendedor, el americanista, la hipster, el taquero, la otaku, son algunos de los pokémons que se enfrentan en el campo de batalla y tienen sus muy peculiares ataques, como “discos navaja”, “tacos de perro’, “moralazo”, entre otros.

Te compartimos las dos primeras entregas de esta serie, que ningún fan mexicano de Pókemon debería perderse:

 

Aida Sifuentes

Es Saltillense por adopción desde el 2011, originaria de la ciudad de Sabinas, Coahuila. Egresó de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila y actualmente estudia ingeniería civil en la Facultad de Ingeniería de la misma Universidad. Colaboró en el Centro Cultural Vito Alessio Robles en la edición de los libros "Vito Alessio Robles: memorias y diario, tomo I, II y II", "El libro de las constituciones, tomoI y II" y "Venustiano Carranza: la experiencia regional". 
 
Es ajedrecista profesional y lectora por vocación.