El 17 de octubre de 2019 tuvo lugar una serie de enfrentamientos en Culiacán, que llevaron al arresto y liberación de Ovidio Guzmán. Foto: Tomada de Internet
El 17 de octubre de 2019 tuvo lugar una serie de enfrentamientos en Culiacán, que llevaron al arresto y liberación de Ovidio Guzmán

El 17 de octubre de 2019 tuvo lugar una serie de enfrentamientos en Culiacán, Sinaloa que llevaron al arresto y posterior liberación de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de “El Chapo Guzmán”, el exlíder del cartel de Sinaloa.

Estos hechos pusieron en duda la estrategia de seguridad del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había prometido no repetir políticas fallidas implementadas en otras administraciones.

Qué pasó en el “Culiacanazo”?


Analistas como José Antonio Crespo y Mauricio Merino consideran al llamado “Culiacanazo” uno de los días más difíciles de la administración de López Obrador. 

Hace casi un año, Culiacán estaba convertida en una zona de guerra. Comandos armados habían tomado la ciudad, aterrorizando a los ciudadanos incluso dentro de unidades habitacionales militares y reteniendo a militares tras la captura de uno de los hijos de "El Chapo" Guzmán.

Tras una serie de bloqueos, incendios, ataques de grupos armados e incluso la fuga de reos, las autoridades liberaron a Ovidio Guzmán “para evitar una masacre”, según declararon los encargados de seguridad.

Ocho meses después de los hechos,  el Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que él mismo ordenó liberar a Ovidio Guzmán, luego de un operativo realizado en Culiacán, Sinaloa, en el 2019.

“Yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente”, dijo.

Aquel "jueves negro", la redes sociales empezaron a llenarse de fotografías y videos de hombres armados en camionetas, incluso artilladas, patrullando en Culiacán, Sinaloa.

Esa noche, tras la versión de la detención de Ovidio Guzmán, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, afirmó en un mensaje poco claro que después de tenerlo bajo control, los efectivos federales habían optado por retirarse al verse superados en número.

Las tres versiones del “Culiacanazo”

La primera versión se dio el mismo 17 de octubre, cuando Durazo dijo a Reuters que los elementos desplegados “tomaron la decisión de retirarse de la casa sin Guzmán para tratar de evitar más violencia en la zona y preservar la vida de nuestro personal”.

La segunda versión se conoció al día siguiente, en la conferencia mañanera del presidente López Obrador desde Oaxaca y fue reforzada por Durazo durante su comparecencia en el Senado el 5 de noviembre de 2019.

“La decisión la tomó el Gabinete de Seguridad, de manera conjunta, los secretarios de la Defensa, de Marina, de Seguridad Pública. Yo respaldé esa postura porque considero que lo más importante es la protección de las personas”, dijo AMLO en conferencia de prensa.

En noviembre, la senadora Claudia Edith Anaya publicó en sus redes un video de la comparecencia de Durazo, bajo protesta de decir la verdad, donde se le escucha:

“Nadie (en el gobierno federal) decidió liberar Ovidio. Nunca contamos con la orden de detención, porque en el momento en que ésta se plantea a las instancias correspondientes, empieza la movilización criminal en Culiacán (Sinaloa) y rápidamente aquello se volvió prácticamente inmanejable. Y lo que nosotros hicimos fue ordenar el retiro del personal, que como se ha visto en diversos videos que no hemos tenido jamás la intención de ocultar y que con toda transparencia se hicieron de conocimiento público. Así es que los integrantes del Gabinete de Seguridad, mi almirante Ojeda; el general Sandoval; y un servidor tomamos la decisión de común acuerdo del repliegue de nuestro personal aun y cuando no fuese posible, en virtud de las circunstancias, de llevar detenido al perseguido”.

Esto generó dudas sobre las diferentes versiones sobre cómo fue que las fuerzas de seguridad localizaron a Ovidio Guzmán. La primera, del secretario Durazo, apuntaba a un encuentro fortuito, sin orden de aprehensión; la segunda, dada al día siguiente por López Obrador, hablaba de un operativo específico contra el hijo del ex jefe del Cártel de Sinaloa.

Una tercera versión fue dada en junio pasado cuando López Obrador dijo haber sido él quien dio la orden de liberar a Guzmán, luego del operativo fallido en Culiacán.

"Yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente", dijo el presidente en su conferencia matutina desde Morelos.

El experto en seguridad, Alejandro Hope, dijo a EL UNIVERSAL que el llamado “Culiacanazo” fue un manotazo del Cártel de Sinaloa al Estado Mexicano.

Falko Ernst, analista senior del International Crisis Group en México, señaló que la liberación de Ovidio Guzmán había sentado un grave precedente respecto a que el estado y el ejército podían ser chantajeados y no tenían el control del país.

Al parecer, presuntos miembros del cartel habrían interceptado la frecuencia radial usada por las fuerzas de seguridad para advertir de posibles consecuencias en contra de soldados si no se liberaba a Guzmán.

Días después, era común escuchar a la población afirmar que el cártel había probado tener más poderío que las fuerzas de seguridad, al menos durante el tiempo que duró el brutal enfrentamiento.

No obstante, el titular de la SSPC aseveró ante la Cámara de Diputados el año pasado que el gobierno federal está muy lejos de establecer una negociación con el crimen organizado y subrayó que el gobierno federal es honesto, transparente y socialmente comprometido.

Con información de El Universal