Dio cualidades sexuales a elementos naturales. Con el objetivo de que la sexualidad femenina se vea con naturalidad. / Cortesía
A través de una serie de analogías de la sexualidad femenina en elementos de la naturaleza, la artista Andrea Badillo presenta su primera exposición individual, ‘Venus Corporeus’, luego de un año de estudios en ‘La Esmeralda’

La manera en que un artista explora el mundo y su propia realidad van de la mano de su trabajo. Andrea Badillo, egresada de la Escuela de Artes Plásticas Profesor Rubén Herrera (EAP) y actual estudiante de la Escuela de Pintura “La Esmeralda” (ENPEG), sabe muy bien de esto, pues con su exposición “Venus Corporeus” encontró respuestas a las preguntas sobre sí misma que en cada pintura proyectó.

Esta serie se sustenta en una investigación que inició en el verano del 2016, cuando hizo una residencia artística con la artista Rigel Herrera, y continuó en 2017 al comenzar sus estudios en “La Esmeralda”.

Me pregunté porqué, sigue siendo un tabú la sexualidad. Empecé investigando porqué se genera esta represión tan fuerte y qué genera para mí esta represión”, comentó.

“Me involucré con las mujeres de mi vida, viendo cómo lo han sufrido, pero obviamente en todo me estaba reflejando yo y todo lo estaba investigando hacia mí, entonces me di cuenta que era mi sexualidad la que estaba tan reprimida y yo a través de la obra la estaba sublimando”, agregó.

Según Freud, la sublimación se trata de un proceso psíquico a través del cual actividades humanas que no tienen relación aparente con la sexualidad se convierten en receptores de las energías del libido.

Así es como esta artista comienza a darle cualidades sexuales a elementos naturales, especialmente frutas y plantas, con la intención de “decir que si esto es algo natural, porqué entonces no se puede ver la sexualidad femenina como algo natural”.

“Todo el mundo, y en especial las generaciones arriba de nosotros dicen ‘ahorita ya hay mucha liberación sexual, ya no se vive ese tabú’, pero yo sigo sintiendo esa represión, investigo cómo se reprimía en el pasado, porqué se dice que ya no pasa y porqué la sigo sintiendo”, comentó

A su investigación añade la teoría de los holones de la sexualidad de Eusebio Rubio, que comprende erotismo, género, reproductividad y vínculo afectivo.

Otra fuente fue un manual de símbolos cristianos. De acuerdo con ella “en las pinturas cristianas, sobre todo del renacimiento, se han utilizado elementos a los que les dieron un sentido sexual”.

Y, en efecto, así como los maestros renacentistas lograron expresar sus ideas y deseos en su piezas, a pesar de que la mayoría de las obras de ese momento se trataran de encargos del clero, la nobleza y la burguesía, así también ella está expresando su propia sexualidad a través de esta serie de pinturas .

Compartió que sus estudios en la ENPEG y su estadía en la Ciudad de México ayudaron muchísimo a su crecimiento y maduración, tanto técnica como artística.

La muestra se inaugurará este miércoles a las 18 hrs en la Casa de Gestión de Claudia Ramírez Pineda, ubicada en el 418 de la calle Purcell.