Coahuila: violencia y presión escolar impulsan iniciativa en favor de la salud mental docente
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La iniciativa, presentada por la diputada Magaly Hernández, busca que se apliquen programas, protocolos y mecanismos de atención psicológica para maestras y maestros ante situaciones de violencia, hostigamiento y desgaste emocional
En un contexto marcado por el alza de conflictos, malos tratos y situaciones de presión en las escuelas, la diputada Magaly Hernández presentó una iniciativa para reformar la Ley Estatal de Educación de Coahuila, con el fin de reconocer la salud mental, el bienestar emocional y el apoyo psicosocial del personal docente como condiciones esenciales para el ejercicio de la enseñanza.
La propuesta también contempla programas y protocolos permanentes para la prevención, detección y atención de riesgos psicosociales, así como mecanismos de orientación, acompañamiento y protección para el personal educativo ante situaciones de violencia, hostigamiento, amenazas y crisis emocionales.
Para ello, propone modificar el artículo 14 de la legislación vigente para establecer que las y los educadores deben contar no sólo con herramientas para desempeñar su labor, sino también con condiciones que favorezcan su salud mental y bienestar emocional.
Además, contempla la adición del artículo 18 Bis, mediante el cual se obligaría a la Secretaría de Educación del Estado, en coordinación con la Secretaría de Salud, a implementar medidas permanentes de prevención, orientación, atención, canalización y acompañamiento para docentes, directivos, personal administrativo y de apoyo que laboran en los planteles educativos.
La legisladora argumentó que el deterioro de la convivencia escolar y el aumento de conflictos dentro y fuera de las escuelas han generado una creciente carga emocional para los maestros que se enfrentan a agresiones verbales, amenazas, insultos y confrontaciones dentro de la comunidad educativa.
De acuerdo con datos expuestos por la legisladora, durante el año pasado se realizaron 757 intervenciones psicológicas dirigidas a 109 docentes de educación básica. Asimismo, se detectó que hasta 12 maestros llegan a jubilarse anualmente debido a problemas psicológicos y de salud mental.
La propuesta también surge en un contexto marcado por casos recientes que han evidenciado el desgaste emocional que enfrenta el personal educativo, entre ellos el de un maestro que presuntamente intentó atentar contra su vida dentro de una escuela secundaria.
“Ante la urgencia de proteger la salud mental de nuestras maestras y maestros, es necesario que por ley se establezca la obligación de fomentar el bienestar emocional y el apoyo psicosocial del personal docente, para crear las condiciones indispensables para que puedan ejercer su labor”, señaló la diputada.
“Cuidar a quienes enseñan no sólo es un acto de justicia necesario; también es una forma de proteger el futuro que se construye todos los días, clase por clase, en nuestras escuelas”, concluyó.