De ‘niño de la calle’ a ayudar a personas con problemas mentales en Acuña
ACUÑA, COAH.- Víctor Omar Alejandro Sifuentes pasó de ser, en sus propias palabras, “un niño de la calle” que dormía en panteones y casas abandonadas en Juárez, Chihuahua, a apoyar a personas indigentes con problemas mentales en Acuña, donde fundó el Albergue Centauro Sifuentes en 2018.
Pero un año antes, el 24 de noviembre de 2017, Víctor y su familia empezaron a repartir comida a las personas en situación de calle, desde taquitos, avena, atole, bebidas calientes para sobrellevar las bajas temperaturas en la frontera norte de Coahuila.
¿Por qué Víctor Sifuentes, con apoyo de voluntarios, peleó hasta conseguir un lugar en el que pudieran dar asilo, ropa, baño y alimento tres veces al día a los desprotegidos con problemas mentales, perdidos o abandonados a su suerte?
ES UNA RETRIBUCIÓN
“El motivo por el que nos enfocamos en personas con problemas mentales es porque solamente una persona con problemas mentales me ayudó (cuando era un niño de la calle en Juárez). Esa persona se llamaba Pancho”, explicó el director y fundador de la asociación civil Albergue Centauro Sifuentes.
A los 9 años, Víctor dejó su casa en Durango, un hogar marcado por la violencia, donde el papá de Víctor golpeaba a la mamá, y el pequeño también se enfrentaba a su progenitor.
Desde entonces, el odio fue creciendo en el corazón del “niño de la calle”, y luego ese veneno se transformó en golpes, riñas y destrozos mientras crecía y se hundía en un espiral de drogas, alcohol y violencia. Una vida que lo estaba empunando a un final trágico.
SUFRIMIENTO DE PRIMERA MANO
Víctor conoció de primera mano las dificultades que viven los desprotegidos que vagan por las calles y casas abandonadas, por eso afirmó que “los más marginados y maltratados son estas personas, algunos no saben ni su nombre”.
Y supo que estas personas normalmente no reciben apoyo por parte de las autoridades porque carecen de credencial y documentos, son no votantes ignorados por las dependencias de los diversos niveles de gobierno.
“Son personas que anduvieron en el otro lado, vinieron a la frontera buscando algo mejor
pero la salud mental les afectó, no cuentan con programas de ayuda porque no tienen papeles”, señaló Víctor Sifuentes.
UN MEDIO DE AYUDA
Para ayudarlas, fundó la asociación civil y consiguió que el gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme, les cediera el permiso a comodato el uso de una telesecundaria en un ejido en las afueras de Acuña para formalizar el Albergue Centauro Sifuentes.
Este abril de 2022, hay al menos 70 personas con problemas mentales que viven en el albergue, desde adolescentes de 15 años hasta hombres y mujeres de 90 años, los principales apoyos para subsistir provienen de actividades de recaudación que organiza la sociedad civil, como venta de tamales o pozole, así como los ingresos del taller mecánico de Víctor Sifuentes, la participación de voluntarios y los donativos de comerciantes locales y personas que aportan comida, recursos económicos y en especie.