Desde Torreón, ministra de la SCJN propone censo de menores huérfanos por feminicidio
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La ministra Yasmín Esquivel propuso crear un censo de menores en orfandad por feminicidio y mantener vigilancia judicial sobre su protección y desarrollo
TORREÓN, COAH.- La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Yasmín Esquivel Mossa, propuso la creación de un censo nacional y local de niñas, niños y adolescentes en orfandad tras un feminicidio, advirtiendo que la falta de datos oficiales impide saber cuántos menores enfrentan esta problemática, dónde están o qué apoyo reciben.
De paso por Torreón, la ministra detalló que la iniciativa emana de una investigación de su posdoctorado en la Universidad de Salamanca, centrada en revisar fallos judiciales sobre feminicidios para visibilizar a las víctimas indirectas: las hijas e hijos de las mujeres fallecidas.
Esquivel Mossa subrayó que el estudio reveló un vacío institucional severo en la materia. “No contamos con una base de datos nacional ni estatal sobre estos menores. Quienes investigan las agresiones fatales ni siquiera indagan si la víctima tenía dependientes a su cargo”, puntualizó.
Esta opacidad, advirtió, vuelve imposible saber quién custodia a las infancias, sus condiciones de vida, salud mental y física, su permanencia en el sistema escolar o si cuentan con protección y acompañamiento del Estado.
El diagnóstico también evidenció que cerca del 95 por ciento de estos crímenes permanecen impunes, según los registros oficiales revisados. A la par, constató que en la mayoría de los expedientes el victimario era una persona allegada a la mujer, como su cónyuge, concubino, novio o expareja.
Ante el panorama, la integrante del máximo tribunal planteó que la judicatura mantenga vigilancia activa en los expedientes con infantes afectados, exigiendo reportes constantes a las dependencias gubernamentales sobre su evolución integral, social y educativa.
“Un juzgador tiene prohibido dar por concluido un asunto si hay hijas o hijos menores reconocidos como víctimas indirectas”, sentenció.
Para concluir, y al abordar la violencia vicaria, Esquivel Mossa resaltó los precedentes fijados por la Suprema Corte, calificándola como una manifestación de violencia machista sumamente cruenta, al instrumentalizar a las infancias para infligir dolor a sus madres.