Inmuebles bajo la lupa: ¿cómo se debe invertir?
Hoy, comprar un bien inmueble es una decisión financiera compleja que exige de una estrategia clara para analizar el mercado, los riesgos y otras opciones de inversión
Adquirir una vivienda ya no es solo una aspiración de vida y una manera de consolidar el patrimonio; se trata de una decisión financiera y una oportunidad de inversión que debe analizarse cuidadosamente. Si bien la compra de un inmueble es, en términos generales, una opción segura a largo plazo, es necesario evaluar de manera crítica sus riesgos y beneficios.
El Dr. Luis Fernando Gómez de León, experto en ciencias administrativas, economía y finanzas, explica que los inmuebles nunca se deprecian; al contrario, con el tiempo su valor irá incrementándose. Sin embargo, esto solo aplica al terreno, pues la construcción sí puede depreciarse.
¿Qué se debe analizar?
En primera instancia, las cuestiones legales, es decir, ¿cuenta con los permisos, autorizaciones, libertad de gravamen y no se encuentra como garantía para un crédito? En segundo lugar, se debe evaluar su plusvalía real. Esta se calcula a partir del acceso a servicios como luz, agua, gas, pero también a plazas comerciales, centros deportivos o educativos.
“Esa plusvalía también puede llegar a ser un poco ilusoria, porque muchas veces se lleva a cabo un desarrollo sumamente residencial de alto perfil y la realidad es que las vialidades, los servicios, todo lo que rodea, pues realmente se encuentran muy lejos y no representa la plusvalía real”, señaló el experto.
Los beneficios son visibles a largo plazo. A diferencia de otras opciones de inversión, los bienes inmuebles no van a perder su valor por la apreciación de los terrenos; mientras que invertir en acciones de una empresa o bonos implica un mayor riesgo.
“En algunos años el valor de las acciones se incrementará, en algunos otros disminuirá y es en ese proceso en donde podemos ver la diferencia sustancial con el bien inmueble. Porque siempre su tendencia va a ser hacia la alza, o sea, la apreciación del valor, no a la depreciación del mismo”, añadió.
Observar el panorama completo
No obstante, a veces las personas minimizan sus riesgos. Por ejemplo, las decisiones políticas a nivel federal. “Se están generando alarmas con algunas iniciativas de ley que están enviando desde la Presidencia de la República para ser aprobadas en la Cámara de Diputados, en donde se asume que el Estado es propietario de todos los bienes, muebles e inmuebles, del país, y eso también nos debería de tener atentos”, apuntó el Dr. Gómez de León.
A esto se suma la situación actual del mercado, cuyos riesgos se ven reflejados en las tasas de interés en los créditos hipotecarios. “Si yo estoy a punto de invertir en un bien inmueble, tengo que hacer un análisis previo a cómo se han venido comportando las tasas de interés dentro de los mercados, para determinar el índice de riesgo que tendría ese tipo de inversión”, señaló.
En el caso de Coahuila y Saltillo, explica, la atracción de nuevas empresas y trabajadores generó un aumento de la demanda de vivienda y elevó los precios; sin embargo, esta situación no durará mucho más tiempo: en un año o año y medio, la burbuja va a reventar. Esto “conlleva la caída de los precios; no nada más de algunos bienes inmuebles, sino de todos en general”.
Por último, es indispensable preguntarse: ¿lo que estoy comprando garantiza la satisfacción de mi necesidad de inversión?
“¿Para qué estoy realizando la inversión? ¿Para mi uso personal o para generar mayores recursos a partir de la renta o de la reventa que yo pueda realizar? Y también voltear a ver otro tipo de activos que también son interesantes o la generación de carteras diversificadas en donde tengamos instrumentos de renta fija, instrumentos de renta variable, y además inversión inmobiliaria. Eso es lo que garantiza la generación de riqueza a largo plazo”.