Llama Obispo de Saltillo a fortalecer lazos familiares ante desafíos de la vida moderna
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Monseñor Hilario González pide pasar de la ‘religiosidad’ a una fe coherente para reconstruir el tejido social y alcanzar la paz
En el marco del Día de la Familia, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Monseñor Hilario González García, hizo un llamado a la comunidad para valorar y proteger el núcleo familiar ante las crecientes demandas laborales y económicas de la actualidad.
“Es una invitación a valorar nuestras familias, a ponerle mucho cariño, a establecer estos lazos de afecto, de pertenencia, de protección, de ayuda mutua en el que todos nos vamos desarrollando lo mejor posible”, expresó el prelado durante el primer domingo de marzo.
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Monseñor destacó que la vida contemporánea presenta retos que absorben el tiempo de los padres, como traslados y compromisos económicos. No obstante, señaló que la clave es encontrar “maneras de tener encuentros de calidad para la escucha, el diálogo y la comprensión”.
Respecto a la situación de violencia en el país, el jerarca católico subrayó la importancia de reconstruir el tejido social desde el barrio y la ciudad. “Debemos vencer el mal con la fuerza del bien; no debemos dejarnos vencer por la violencia”, enfatizó González García.
Sobre el fenómeno de miembros del crimen organizado que portan imágenes religiosas, el Obispo aclaró que existe una sensibilidad que no siempre corresponde con la fe católica. “Hay que proponer nuestra fe de manera coherente y sólida, más allá de supersticiones”, precisó.
Al ser cuestionado sobre la efectividad de oraciones como el Salmo 91 en contextos delictivos, señaló que la protección divina ocurre cuando se vive según los mandamientos. “El Señor quiere la conversión del pecador, no su muerte; quiere que se convierta y viva”, puntualizó.
Finalmente, invitó a las familias a participar en los retiros y movimientos parroquiales disponibles en la diócesis. “Ojalá que cada casa sea como el monte Tabor, donde Dios se manifiesta y donde podemos sentirnos amados por nuestro Padre Dios”, concluyó Monseñor.