Talento de La Salle despega a la Nasa
Los estudiantes de la Universidad La Salle Saltillo, María José y Josué Julián, obtuvieron un lugar en el programa de entrenamiento aeroespacial IASP 2026, en las instalaciones de la NASA en Houston, Texas
De niños, imaginar el espacio, admirar astronautas o pensar en la NASA suele parecer un sueño lejano, pero para María José Melo Ramos, de 20 años, y Josué Julián Castillo Rocha, de 24, estudiantes de la Universidad La Salle Saltillo, esa curiosidad que comenzó en la infancia hoy se traduce en una oportunidad concreta de formación internacional.
Los jóvenes estudiantes lasallistas fueron seleccionados para participar en el International Air and Space Program (IASP) 2026, un programa de entrenamiento organizado por Aexa Aerospace en colaboración con la NASA, que reunirá a 50 jóvenes de distintos países en las instalaciones aeroespaciales en Houston, Texas.
Durante ocho días, ambos formarán parte de una experiencia intensiva en la que los participantes trabajan en equipo en proyectos relacionados con ciencia, tecnología y exploración espacial.
En este formato de competencia, el equipo ganador tiene la posibilidad de enviar su proyecto al espacio, donde podrá ser utilizado en aplicaciones vinculadas a la NASA, mientras reciben entrenamiento práctico en entornos simulados de misión espacial.
María José estudia Ingeniería Industrial en Calidad y Josué Ingeniería en Mecatrónica, y aunque sus carreras son distintas y ni siquiera se conocían, ambos compartían ya la inquietud de querer aprender más allá del aula y adentrarse en áreas que no necesariamente forman parte de su formación.
En el caso de Josué, su interés por el espacio no nació de manera inmediata. De niño soñaba con ser chef, apasionado por la cocina, hasta que su curiosidad por desarmar y entender el funcionamiento de distintos objetos lo llevó a la electrónica y, posteriormente, al universo de la ingeniería y la exploración espacial.
Con el tiempo, ese interés evolucionó en la meta poco convencional de algún día cocinar en Marte.
María José mencionó que el espacio siempre le pareció un tema fascinante, aunque reconoció que con los años quedó en segundo plano al desarrollarse otros intereses. Sin embargo, al enterarse del programa buscó la oportunidad de retomar esa curiosidad pendiente y convertirla en un reto personal.
Para ambos, más que una experiencia académica, la posibilidad de participar en un proyecto relacionado con la NASA presenta la oportunidad de obtener conocimientos que posteriormente puedan traer de regreso a México y a su universidad.
INNOVACIÓN AEROESPACIAL
El acercamiento de María José al programa ocurrió gracias a una amiga que participó el año pasado. Aunque comenzó el registro sin demasiadas expectativas, terminó involucrándose por completo en el proceso.
Uno de los requisitos era presentar una propuesta de proyecto, y aunque apenas cursa sus primeros semestres, decidió apoyarse en compañeros del club de robótica de la misma Universidad La Salle, incluyendo a Josué, para desarrollar la propuesta de un dron asistente de mantenimiento para estaciones espaciales.
El proyecto surgió a partir de sus conocimientos previos en mantenimiento y de reflexionar sobre los riesgos que implica realizar reparaciones en el espacio. Su proyecto plantea un dron equipado con inteligencia artificial capaz de detectar anomalías en estructuras y sistemas, enviando alertas antes de que un astronauta tenga que intervenir directamente, minimizando así la exposición a perder la vida.
Para ella, el proceso también representó una oportunidad para aprender fuera de su área profesional y acercarse a disciplinas como la robótica y la programación.
Fue precisamente esa experiencia la que motivó a Josué a registrarse también. Él ya había escuchado del programa años atrás, pero decidió intentarlo después de volver a escuchar sobre la convocatoria.
Su propuesta consistió en una pantalla volumétrica de visualización holográfica diseñada para monitorear el estado físico de astronautas durante misiones espaciales. La idea nació tras pensar en las dificultades para detectar lesiones o anomalías mientras se utiliza un traje espacial.
Además, relaciona esta inquietud con el entorno familiar en el que creció, ya que varios integrantes de su familia se dedican a la medicina.
Ambos estudiantes atravesaron un proceso de selección. En ese camino, reconocieron que el respaldo familiar fue clave. Josué destacó el apoyo constante de sus padres y hermanos, quienes lo impulsaron desde el inicio a intentar ingresar al programa.
María José, por su parte, señaló que las dudas personales fueron uno de los mayores retos, aunque su familia la ayudó a enfocarse en el proceso más que en el resultado.
FORMACIÓN LASALLISTA
Ambos coinciden en que la Universidad La Salle Saltillo ha sido un factor fundamental en su desarrollo.
María José, quien además es capitana del equipo de basquetbol de la Universidad, se formó en instituciones lasallistas desde la infancia.
Ella destaca que la educación lasallista no solo se enfoca en lo académico, sino en la formación integral de la persona, fortaleciendo habilidades como el liderazgo, la comunicación, el pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas desde etapas tempranas.
Señala que este enfoque le ha permitido desenvolverse con mayor seguridad en proyectos interdisciplinarios y atreverse a explorar áreas fuera de su carrera.
Por su parte, Josué reconoce que aunque su llegada a la institución fue en la etapa universitaria, ha encontrado un entorno que impulsa el aprendizaje práctico y la colaboración entre carreras.
Para ambos la Universidad La Salle se ha convertido en su segundo hogar, un espacio donde pasan gran parte del día y en el que tienen la libertad de trabajar en proyectos, utilizar talleres y continuar aprendiendo de forma constante.
Actualmente los jóvenes continúan su preparación entre clases, proyectos y actividades universitarias. También forman parte de un equipo que desarrolla un vehículo para una competencia de gravedad, y constantemente buscan involucrarse en proyectos de innovación tecnológica dentro de la universidad.
Para que todo esto sea posible ellos aprovechan los espacios de la universidad que les han permitido desarrollar proyectos y adquirir conocimientos prácticos. Lugares como el laboratorio de Impresión 3D, perteneciente al Parque de Innovación y Desarrollo, así como los distintos espacios creativos y el club de robótica, han sido fundamentales para experimentar con modelado, programación y prototipado de ideas.
Además de talleres especializados como los de neumática, electroneumática, soldadura, corte y metalmecánica, así como el taller de mecatrónica, donde cuentan con robots industriales utilizados en el área automotriz. También destacan el acceso a software especializado para modelado y diseño, además de herramientas y espacios que les permiten trabajar en proyectos incluso fuera del horario de clases.
A unos meses de su participación en el IASP 2026 (del 8 al 14 de noviembre), María José y Josué Julián coinciden en que esta experiencia no solo representa un logro académico, sino una oportunidad para traer el conocimiento adquirido a nuevos proyectos en la Universidad La Salle Saltillo y fortalecer el desarrollo científico desde su entorno universitario.