Vivienda vertical y casa tradicional en Saltillo: qué conviene más según tu estilo de vida y ubicación
En Saltillo, elegir entre vivienda vertical y casa depende del estilo de vida, la ubicación y el tiempo. Más que tendencia, es una decisión estratégica donde se equilibran comodidad, privacidad, costos y plusvalía a largo plazo
Más que una moda, la vivienda vertical ofrece comodidades que van desde la eficiencia hasta la conectividad y seguridad, pero eso no desvaloriza la vivienda tradicional que procura autonomía espacial y privacidad absoluta. En opinión del Maestro y Arquitecto Everardo Martínez Valero, Director General de ARQ. MAVA, sí hay una opción mejor que la otra, pero eso solo depende de las prioridades y el estilo de vida de cada persona busque un hogar.
Con 16 años de experiencia en la industria y visión académica adquirida de La Salle, Martínez Valero reconoce que la vivienda vertical encaja con perfiles profesionales y familias contemporáneas que buscan optimizar su tiempo mediante la proximidad a servicios, y una vida comunitaria integrada. Mientras que la casa unifamiliar se adapta a familias consolidadas que buscan áreas verdes propias y la libertad de personalizar su arquitectura, sin responder a reglamentos de un régimen condominal.
El análisis de “¿qué es mejor?” en realidad pone en juego el patrimonio territorial, el silencio, control del entorno, sostenibilidad, funcionalidad e hiperconectividad inmediata, además de los intereses y gustos muy personales.
Elegir no es una decisión simple. El Arquitecto Everardo nos hace ver que, así como cada tipo de vivienda tiene sus ventajas, también tiene sus renuncias: la vivienda vertical cede superficie privada y la autonomía constructiva, mientras que la casa implica mayores costos de mantenimiento y tiempo de traslado. Así que, en este caso, es mejor plantearse las interrogantes: ¿qué estás dispuesto a sacrificar? ¿y qué estás dispuesto a ganar?
“En la práctica profesional, esta decisión se entiende como un balance entre eficiencia urbana y control territorial, donde el diseño arquitectónico y de interiores permite optimizar cualquiera de los dos modelos”, destacó el experto.
No obstante, si basamos la elección entre lo que es el espacio, ubicación, tiempo y costo, Martínez Valero reconoce que la prioridad es la ubicación, “al ser el único atributo que no puede modificarse ni intervenirse arquitectónicamente”.
Esto, debido a que dicho factor define la gestión del tiempo y la calidad de vida que, a su vez, hoy en día se ponen por encima del metraje. Es entonces que interviene el gran reto: compensar el espacio mediante un diseño inteligente y funcional que maximice la inversión.
Por otra parte, el estilo de vida es una variable que no se puede dejar de lado, pues el programa arquitectónico se rige por la edad y la familia, que establecen la jerarquía de privacidad y seguridad, mientras que el trabajo y los hábitos moldean la funcionalidad del interiorismo.
“El objetivo es traducir ese estilo de vida en un diseño que trascienda lo físico para convertirse en un hábitat humano eficiente”, comentó el especialista. Ahora bien, hay que considerar las tendencias que influyen directamente en el proceso.
Actualmente, los usuarios optan por un espacio híbrido, ideal para trabajo y descanso, favoreciendo un interiorismo inteligente con énfasis en la sostenibilidad y áreas comunes de alto nivel. Por ello, en los últimos años, se ha impulsado la vivienda vertical de usos mixtos, donde el diseño arquitectónico se enfoca en maximizar la experiencia del usuario en entornos eficientes.
Considerando la moda, Everardo Martínez indicó que los inversionistas experimentados siguen siendo los mejores perfiles en la toma de decisiones al respecto. Pero los jóvenes profesionales han tomado partido, convirtiendo la elección en estrategia. “En ambos casos, el acierto radica en lograr un equilibrio entre ubicación estratégica, diseño funcional y visión a largo plazo”.
Si tú, lector, buscas en este texto tu decisión, el Director General de ARQ. MAVA recomienda prestar atención en la plusvalía proyectada y la calidad constructiva oculta, desde instalaciones y materiales, hasta aislamiento acústico. Así como también es importante que no olvides evaluar el régimen de mantenimiento.
A fin de cuentas, el confort es lo primordial: a nivel diseño, analiza la orientación solar y la ventilación cruzada, que incluso le beneficiará en el ahorro energético. “Hoy no se trata de elegir una propiedad, sino de diseñar un estilo de vida”, recalcó Everardo Martínez.
En conclusión, no se trata de definir qué es mejor, sino de resolver: ¿qué es lo que se necesita para sí mismo?