Tras amenazas y señalamientos de acoso, padres de familia dejan las aulas vacías en el Colegio Edimburgo de Torreón
Padres de familia suspendieron voluntariamente la asistencia de sus hijos a clases ante presuntas amenazas con un arma de fuego y denuncias de acoso sexual contra alumnas
TORREÓN, COAH.- La preocupación por la seguridad de los estudiantes llevó a padres de familia del Colegio Edimburgo de Torreón a decidir no enviar a sus hijos a clases este martes 13 de octubre, luego de que salieran a la luz dos situaciones que involucran presuntas amenazas con un arma de fuego y señalamientos de acoso sexual contra alumnas de la institución.
La inconformidad se intensificó después de que trascendiera que un estudiante de quinto grado de primaria habría difundido la imagen de una pistola en un grupo de mensajería de su salón, además de enviar mensajes intimidatorios de manera privada a algunos de sus compañeros.
La situación provocó alarma entre las familias y motivó la presencia de elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) en las instalaciones del colegio durante la mañana de este martes.
Aunque las amenazas fueron relacionadas con un arma de fuego, hasta ahora no existe confirmación de que el menor haya ingresado armado al plantel educativo.
De acuerdo con testimonios de padres de familia, la respuesta de los directivos consistió en suspender temporalmente al estudiante señalado, una medida que consideran insuficiente ante la gravedad de lo ocurrido.
Los inconformes también cuestionaron la falta de información oficial sobre el incidente y aseguraron que presuntamente se habría solicitado a otros alumnos evitar comentarios relacionados con las amenazas.
A esta situación se sumaron las denuncias que involucran a un exprofesor de Música, señalado por presuntas conductas de acoso sexual y tocamientos inapropiados contra varias estudiantes.
Según lo expuesto por las familias, el docente fue separado recientemente de sus actividades; sin embargo, sostienen que la administración del colegio no ha ofrecido una explicación clara sobre las circunstancias de su salida ni sobre las medidas adoptadas para atender y proteger a las posibles afectadas.
La acumulación de ambos acontecimientos generó un ambiente de desconfianza hacia las autoridades escolares, por lo que madres y padres acordaron promover una suspensión voluntaria de asistencia que alcanzó los niveles de preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.
Con esta medida buscan exigir respuestas concretas a la dirección del colegio, así como la implementación de mecanismos efectivos de prevención, atención de denuncias y protección de niñas, niños y adolescentes.
Entre sus principales demandas se encuentra que las autoridades competentes intervengan para esclarecer los señalamientos, además de establecer procedimientos claros de actuación ante situaciones que puedan comprometer la integridad física y emocional de los estudiantes.
Las familias también reclaman una comunicación directa y oportuna sobre cualquier incidente de seguridad, al considerar que la falta de información ha incrementado la incertidumbre dentro de la comunidad educativa.
Mientras persisten las inconformidades, los padres esperan que la institución ofrezca garantías suficientes para el regreso de sus hijos a las aulas y que los hechos denunciados sean investigados conforme a los procedimientos correspondientes.
Hasta el momento, los señalamientos contra el menor y el exdocente permanecen en el terreno de las denuncias, sin que se haya informado de una resolución oficial que permita establecer responsabilidades.