Camacho vive el boxeo como todo un "Macho"
COMPARTIR
"El boxeo no me debe nada, me dio varios campeonatos mundiales, muchas amistadas como tú y todo lo que tengo", dice el ídolo del boxeo
Cancún. - El boxeador puertorriqueño Héctor Camacho se autodefine humilde y bueno, pero sus lujosas cadenas y una placa maciza de oro del tamaño de un ladrillo en la que se lee la palabra "Macho", su rizo en la frente al estilo Superman y su ropa entallada en negro, así como su salvaje personalidad, dicen lo contrario.
"A mí todo el mundo me conoce, me trata bien aquí, allá; me ven como un grande, como campeón, como estilista, bailador en concurso de televisión y puedo actuar", dijo Camacho, uno de los más grandes peleadores latinoamericanos de los últimos años.
El púgil que alcanzó fama a partir de 1982 al ganar 28 peleas en fila que lo llevaron a ganar títulos mundiales con distintos organismos -superpluma (1983), ligero (1985), superligero (1989), welter (1994) y medio (1996), entre otros-, convirtiéndolo en un auténtico "ídolo".
"Mi personalidad y todo lo que soy, los millones que he ganado y los campeonatos mundiales se los debo al boxeo", dijo Camacho, quien en su mejor momento enfrentó a contrarios de la talla del estadounidense Oscar de la Hoya y el mexicano Julio César Chávez.
A "Macho", como se le conoce en el mundo del boxeo y del espectáculo en alusión a su comportamiento abajo del ring y su pasión por el baile, las mujeres y la vida "loca" le marcaron la vida.
"El boxeo no me debe nada, me dio varios campeonatos mundiales, muchas amistadas como tú y todo lo que tengo", abunda Camacho, quien se encuentra en el balneario mexicano de Cancún invitado a la reunión anual del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
"Todo lo que soy se lo debo al boxeo, a gente como ésta", añadió el profesional de 48 años, mientras abraza a dos amigos que lo rodean y que lo tratan con gran respeto como a una estrella del espectáculo.
Durante la entrevista en el vestíbulo de un lujoso hotel, la llamativa forma de vestir del pugilista que lucía agresivo y siempre iba hacia adelante y usaba vestimetas estrafalaria, acapara las miradas de aficionados y turistas que buscan un autógrafo o una foto.
Camacho todavía planea a sus 48 años realizar una "pelea más", a pesar de que el dinero que le llovió en su camino a la gloria dejó de ser el objetivo principal de su vida.
"No necesito dinero, esto es lo que yo amo", declara sin desenfado el púgil con récord de 79 victorias, con 38 nocauts, seis derrotas y tres empates.
Su futuro, sin embargo, luce incierto tras perder el 14 de mayo pasado por decisión ante Saúl Durán y empatar un año antes con Luis Ramón Campos.
"Estaba medio apagado, ahora me estoy portando bien, estoy en la convención, hablo de lo que fui, lo que soy y lo que voy a hacer".
Y añadió: "Yo vine aquí como un vividor de lo que se llama el boxeo, puedo hacer lo que me dé la gana".
Con residencia en Bayamón cuando no está en Estados Unidos, "Macho" se contenta hoy con poco: bailar, hacer un "reality show" a su próximo regreso a Estados Unidos.
"El futuro para mí es vivir, vivir con salud, con muchos recuerdos con tanto tiempo. Ese es mi destino. Con 48 años quiero terminar mi carrera con una pelea, no necesito dinero, pero esto es lo que amo".
"Macho" también quiere hacer honor al sobrenombre: "Mi afición después del boxeo son las mujeres".