Reacciones encontradas por acuerdo de Ford
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El nuevo contrato laboral establecido por Ford Motor con el sindicato United Auto Workers generó reacciones divergentes entre analistas de la industria acerca de cuál será su posible efecto sobre el plan de recuperación del fabricante automotriz, el cual enfrenta serios problemas.
Jonathan Steinmetz de Morgan Stanley calificó ayer el acuerdo de cuatro años como un "evento definitorio" que reducirá los costos estructurales de Ford, preservará la liquidez y disminuirá los riesgos financieros.
Por el contrario, Rob Hinchliffe de UBS indicó que el contrato "hizo poco para resolver el exceso de capacidad de Ford" y otros problemas.
Al igual que los contratos negociados con General Motors y Chrysler, el acuerdo permite a Ford transferir la responsabilidad que tiene en materia de salud para pensionados a un fondo de inversión común, conocido como Asociación Voluntaria de Beneficio para Empleados, o Veba.
Las tres compañías también podrán pagar a algunos empleados de recién ingreso salarios y prestaciones más bajas que las de los trabajadores actuales.
Ford consiguió una mayor flexibilidad en varias áreas. La compañía podrá incluir a trabajadores de la línea de montaje en la categoría de menor sueldo, que representa cerca de 20% de su fuerza laboral. Los llamados trabajadores Tier 2 (Nivel 2) de General Motors serán confinados a empleos "no esenciales". Los pagos diferidos constituyen hasta 22% de la contribución de 15 mil 400 millones de dólares de Ford a su Veba, en comparación con 16% de GM.
Al parecer la contribución de Ford también está establecida en una proporción ligeramente menor en pasivos totales respecto de General Motors.
El UAW ha tratado de compensar estas concesiones con el compromiso por parte de los fabricantes automotrices de asignar modelos futuros a plantas específicas, ofreciendo por lo tanto cierto grado de seguridad en el empleo a sus miembros.
Himanshu Patel, analista de JPMorgan, señaló que al parecer los compromisos de Ford en esta materia le otorgan una flexibilidad "ligeramente" mayor a la de GM pero menor a la de Chrysler. El analista señaló, sin embargo, que los compromisos de inversión específica en ciertos productos son "muy diferentes a los compromisos sobre mantenimiento de la plantilla laboral incluidos en contratos anteriores con las tres grandes (empresas automovilísticas) de Detroit". Se prevé que Ford anuncie una nueva ronda de retiros anticipados y liquidaciones, una vez que el contrato haya sido ratificado por sus 54 mil obreros. Sólo 56% de los empleados de Chrysler ratificaron su contrato; el acuerdo en GM obtuvo un mayor apoyo.
Se prevé que Ford reporte mañana pérdidas considerables para el tercer trimestre, debido a que los mejores costos y las ganancias obtenidas en el extranjero fueron anuladas por los bajos precios en Norteamérica, pese a la pequeña contribución de Ford Credit, su filial de servicios financieros.
Alan Mulally, el director general, estableció como objetivo para el año 2009 recuperar la rentabilidad de la empresa.