"Yeltsin corría borracho y en calzones por la Casa Blanca"
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México, D.F..- Recuerdos de la noche en que el (entonces) presidente ruso Boris Yeltsin llamaba a un taxi en la avenida Pensilvania absolutamente borracho y en calzones. Esa imagen, entre otras, forma parte de las anécdotas que el escritor Taylor Branch acaba de publicar en un volumen de 70 páginas.
"Los penosos detalles del alcance de los hábitos de beber de Yeltsin fueron revelados por Bill Clinton", publicó ayer el diario USA Today como parte de un adelanto de la obra de Branch, ganador del premio Pulitzer, y quien compartió una parte del relato oral que el propio Clinton le dio de su presidencia, a través de 79 conversaciones grabadas por el autor.
Relatos cotidianos que muestran al ex mandatario ruso durante su vista a Washington, en 1995, saliendo de la Casa Blair, residencia de invitados del gobierno estadunidense, para ir en paños menores a comprarse una pizza y ser detenido minutos después por agentes de seguridad, a quien les decía con voz pastosa que quería su pizza.
"La noche siguiente Yeltsin eludió a las fuerzas de seguridad bajando las escaleras de la Casa Blair hasta llegar al sótano para luego toparse con uno de los guardias que lo confundió con un intruso ebrio. Agentes rusos y de EU llegaron a la escena a rescatarlo", revela la obra.
Se trata de un recorrido a través de los sucesos cotidianos de los ocho años de gobierno del ex presidente Bill Clinton, quien sólo permitió un breve comentario sobre su relación extramarital con Monica Lewinsky diciendo que casi reventó bajo la presión personal y política de la que fue objeto por ese desliz: "Reventé, simplemente reventé".
"Sentado en el segundo piso de la Casa Blanca, Clinton despotricaba contra la prensa y la oposición republicana. Consideraba que se distraían con asuntos personales y de poca transcendencia en lugar de enfocarse en lo que sí tenía sustancia y sí era importante.
En el libro The Clinton Tapes: Wrestling History with the President (Simon & Schuster). Que en español sería Las grabaciones de Clinton: Rounds de luchas con el presidente para arrancarle episodios de la historia.
La obra promete anécdotas como la acalorada discusión con el vicepresidente Al Gore luego de perder la elección presidencial frente a George W. Bush.
"Después de sentirse desaprovechado durante la campaña de 2000, le dijo a Gore que él pudo haber inclinado la elección del lado demócrata si lo hubieran enviado a Arkansas y a New Hampshire, donde era popular. Pero Gore le respondió que su escandalosa sombra había sido un lastre que lo dañó a cada paso de la campaña".
Durante mucho tiempo Clinton mantuvo las grabaciones escondidas en el cajón de sus calcetines.