Continúa la visita del Papa Francisco en África; llega a Uganda
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El pontífice ha llegado a Uganda, segunda etapa de su viaje por África y ya lo esperan en la República Centroafricana con la petición de la ACNUR para aprovechar la visita este domingo del Papa Francisco en favor de la reconciliación.
El papa Francisco aterrizó hoy en el aeropuerto de Entebbe (Uganda), segunda etapa de su viaje a África tras una visita de tres días a Kenia.
Leer más: Papa emprende viaje de alto riesgo a África El pontífice fue recibido por una delegación gubernamental y religiosa encabezada por el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, con quien se reunirá más tarde en su residencia oficial.
En el aeropuerto de Entebbe, situado a unos 40 kilómetros de Kampala, el sonido de los tambores y los bailes de la tribu kiganda dieron la bienvenida al pontífice. Al igual que Kenia, Uganda se encuentra amenazada por el grupo yihadista Al Shabab debido a la presencia de tropas ugandesas en Somalia, por lo que el gran despliegue de seguridad realizado estos días en Nairobi se mantendrá en esta segunda escala del viaje papal.
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Piden aprovechar visita del Papa para la reconciliación en R. Centroafricana La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) pidió hoy a los bandos beligerantes en la República Centroafricana que aprovechen la visita este domingo del Papa Francisco en favor de la reconciliación, tras una nueva escalada de violencia vivida en este país en los últimos meses.
"Toda la población está emocionada por esta visita, sin importar su religión o su origen. Se puede ver que la gente le espera, se ven banderas en las ciudades, se escucha en la radio, la gente tiene la esperanza de que ayude en el proceso de reconciliación" comentó a la prensa la portavoz del ACNUR en Bangui, Dalia Al Achi.
El reciente brote de violencia ocurrió tras un periodo de paz relativa y dejó numerosos muertos, cientos de casas destruidas y más de 70.000 personas desplazadas internamente.
Durante los episodios de enfrentamiento hubo ataques incluso contra lugares de refugio y organizaciones humanitarias.
Actualmente la mitad del territorio de la República Centroafricana está bajo control de grupos armados, pero la sensación de inseguridad y desconfianza es general y se observa incluso en los zonas controlados por el gobierno.
"Las personas están perdiendo la confianza y no saben quién les protege, por lo que hay una confusión en el rol de cada actor. Los civiles se sienten más protegidos por los grupos armados, porque son los que crean las leyes en algunas poblaciones." explicó Al Achi.
En los últimos enfrentamientos armados de este mes en Bangui (capital), Bambari y Batangafo, al menos 13 personas murieron, entre ellas un casco azul de la ONU, y cientos de personas resultaron heridas.
Antes de este resurgimiento del conflicto, los refugiados estaban volviendo a sus hogares, con aproximadamente 24.000 personas que regresaron entre enero y septiembre a Bangui, la capital del país y lugar donde habitualmente residían, según ACNUR.
La organización teme que esta nueva crisis afecte las elecciones de diciembre próximo, que tienen gran importancia para devolver la estabilidad al país.
Leer más: Papa Francisco denuncia la “atroz injusticia de la marginación urbana” en África El conflicto ya ha retrasado las elecciones presidenciales y legislativas, que debían celebrarse en octubre, avivando las tensiones internas.
El conflicto en la República Centroafricana comenzó en 2013 cuando los rebeldes del grupo Séléka derrocaron al presidente François Bozizé. A finales de aquel año, los "anti-Balaka" se alzaron contra los Séléka para supuestamente vengar los abusos cometidos por los insurgentes.
Desde entonces, el país sigue sin un gobierno efectivo y con gran parte de su población desplazada
La ONU dijo que la operación humanitaria para la República Centroafricana sufre un déficit de financiación del 80 por ciento, lo que hace posible atender a cientos de miles de víctimas de este conflicto.