Steve Bannon visitaba y asesoraba a Epstein, según revelan mensajes de texto

Steve Bannon visitaba y asesoraba a Epstein, según revelan mensajes de texto

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Bannon, un líder del movimiento MAGA y quien fuera asesor del presidente Donald Trump, agendó un entrenamiento mediático con Epstein y se reunió varias veces con él

Internacional
/ 17 febrero 2026
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Por: Sharon LaFraniere and Teresa Mondría Terol

Una tarde a finales de junio de 2019, Stephen Bannon envió a Jeffrey Epstein una entusiasta serie de mensajes de texto. “¡¡¡¡¡Amigo!!!!!”, escribió. “¿Esto es real? Dime que esto es real”.

Epstein acababa de enviarle un titular de The Miami Herald. En él se informaba que las víctimas de abusos sexuales de Epstein habían perdido una batalla judicial para anular un acuerdo de una década de antigüedad que lo protegía de ser procesado por esos delitos.

De forma intermitente durante meses, Bannon, líder del movimiento MAGA y quien fuera asesor del presidente Donald Trump, había estado aconsejando a Epstein sobre cómo manejar las acusaciones resurgidas de que era un pederasta en serie. Bannon le recomendó qué abogados debía contratar —los suyos propios—, cuándo debía pasar desapercibido y cuándo debía aprovechar una oportunidad para impulsar su versión. Programó lo que ambos llamaron “entrenamiento mediático”.

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“Primero tenemos que rebatir las mentiras; después, aplastar la narrativa de la pedofilia y el tráfico de personas; después, reconstruir tu imagen de filántropo”, escribió Bannon a Epstein en abril de 2019. Eso fue cinco meses después de que una serie de reportajes del Miami Herald expusiera cómo los fiscales habían ignorado las pruebas de los delitos de Epstein.

Los tres millones de páginas de documentos relacionados con Epstein publicados por el Departamento de Justicia el 30 de enero revelan por primera vez el alcance de los esfuerzos de Bannon por asesorar a Epstein cuando muchos de sus amigos lo estaban abandonando. En los seis meses anteriores a que Epstein fuera detenido y acusado de tráfico sexual de menores en julio de 2019, el nombre de Bannon aparece casi todos los días en los archivos, a menudo porque los dos hombres intercambiaron mensajes de texto.

En una declaración a The New York Times, Bannon dijo que su relación con Epstein era estrictamente profesional.

“Soy un cineasta y presentador de televisión con décadas de experiencia entrevistando a figuras controvertidas”, dijo. “Esa es la única lente a través de la cual deben verse estas comunicaciones privadas: un director de documentales que trabaja, durante un periodo de tiempo, para conseguir 50 horas de entrevistas de un sujeto aislado”.

Dijo que la película desenmascararía por completo a Epstein y “destruiría los mitos que él creó”. Un portavoz dijo que Bannon tenía previsto estrenar la película, que lleva seis años en producción, a finales de este año.

Bannon es uno de los nombres políticos más importantes que se han visto envueltos en el capítulo más reciente del escándalo Epstein. Es un orador habitual en los principales eventos del Partido Republicano y presenta uno de los principales pódcast políticos del país. Como muchos otros miembros destacados del movimiento MAGA, había pedido la publicación de los archivos relativos a Epstein.

$!Steve Bannon habla con la prensa antes de entregarse a la Institución Correccional Federal de Danbury, Connecticut, la mañana del lunes 1 de julio de 2024.

Un torrente de intercambios de mensajes de texto y de correos electrónicos muestra que, después de que Bannon y Epstein se conocieran a finales de 2017, Bannon prometió ayudar a Epstein a rehabilitar su reputación. A medida que aumentaban los problemas legales de Epstein en 2019, Bannon ayudó a elaborar una estrategia de defensa, indican los documentos.

Le dijo a Epstein varios meses antes de su detención: “Debemos contrarrestar ‘violador que trafica con niñas para que las violen los hombres más poderosos y ricos del mundo’; eso no puede redimirse”.

Un portavoz de Bannon dijo que su cliente solo pretendía congraciarse con Epstein para el documental. Pero las comunicaciones escritas durante el año y medio anterior a la muerte bajo custodia de Epstein en agosto de 2019 sugieren que, lejos de recelar, Epstein estaba deseoso de satisfacer los deseos y necesidades de Bannon.

Envió a Bannon y a su hijo relojes Apple. Ofreció a Bannon su jet privado para volar por Europa, con una broma: “¿Qué se siente tener al agente de viajes mejor pagado de la historia?”.

Le propuso a Bannon que se hiciera un chequeo médico completo en la “zona privada” de Epstein en una clínica de urgencias de alta gama, y le dijo que “tus gastos médicos de la a a la z han sido cubiertos por mí”. El portavoz de Bannon dijo que nunca vio al médico de Epstein, ni voló en su jet privado.

Mientras Bannon se promocionaba como estratega de partidos políticos populistas y nacionalistas en el extranjero, Epstein intentó ayudarlo a establecer contactos.

“Para lo que necesites, me apunto”, le escribió a Bannon a mediados de 2018.

La documentación de sus contactos con Epstein en los archivos recién publicados ha empañado y derribado a un gran número de figuras prominentes en Estados Unidos y en el extranjero. Más recientemente, Kathryn Ruemmler, quien era abogada de alto nivel del gobierno de Obama, dimitió de Goldman Sachs después de que unos correos electrónicos revelaran una larga amistad con Epstein.

Bannon, de 72 años, se ha enfrentado a una serie de problemas legales en los últimos años. Los procesos judiciales explican en parte por qué aún no se ha estrenado el documental, dijo su portavoz.

Cumplió cuatro meses de prisión en 2024 por desacato al Congreso tras negarse a declarar ante la comisión que investigaba el ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio. El Departamento de Justicia de Trump pretende ahora borrar esa condena.

Un esfuerzo por financiar el muro de Trump en la frontera con México dio lugar a acusaciones de que Bannon se había embolsado cientos de miles de dólares de fondos de los contribuyentes. En febrero de 2025, un tribunal estatal lo condenó a tres años de libertad condicional por fraude, pero Bannon se libró de un juicio por cargos federales relacionados cuando Trump lo indultó justo antes de dejar el cargo, en enero de 2021.

Agentes federales habían detenido a Bannon el año anterior mientras se encontraba en un yate propiedad de un multimillonario chino, Guo Wengui, quien posteriormente fue condenado por otro fraude de 1000 millones de dólares. Bannon fue nombrado coconspirador en ese caso, pero no fue acusado.

Cuando un asociado le preguntó a Epstein por qué Bannon se había aliado con Guo, contestó por correo electrónico: “Alguien tiene que financiar sus disparates”.

Bannon ha seguido siendo un orador destacado en la influyente Conferencia de Acción Política Conservadora y en Turning Point USA, la organización conservadora fundada por Charlie Kirk. En un acto de Turning Point el pasado julio, gritó a una multitud: “¡Es más complejo que Epstein!”.

Epstein intentó reunirse por primera vez con Bannon en noviembre de 2016, después de que Trump ganara la presidencia, según dan a entender los documentos. Pero Bannon, uno de los principales estrategas de campaña de Trump y más tarde alto funcionario de la Casa Blanca, aceptó solo después de que el presidente lo despidiera en agosto de 2017.

Los dos hombres no tardaron en estrechar lazos en torno a las finanzas, la ciencia, la política y el drama en curso en la Casa Blanca de Trump. “Nos hemos hecho amigos”, escribió Epstein a un socio sobre Bannon en febrero de 2018.

Para entonces, Bannon buscaba asesorar a políticos extranjeros de derecha, sobre todo en Europa. Epstein le presentó a figuras políticas que conocía.

No parece que ambos hablaran sobre la ironía de que un famoso multimillonario, que llevaba una agenda negra de sus conexiones con la élite mundial, ayudara a Bannon a impulsar un sentimiento político antielitista.

$!Bannon se ha mantenido como una figura destacada del movimiento MAGA que ayudó a fundar y ha sido ponente habitual en eventos organizados por la organización conservadora Turning Point.

Bannon conoció a Ehud Barak, ex primer ministro israelí, a través de Epstein. Cuando Barak formó un nuevo partido político en Israel en junio de 2019, Bannon escribió a Epstein: “¿Podemos anunciar que soy su asesor estratégico?”.

Una portavoz de Barak dijo que nunca había contratado a Bannon. El sábado, Barak se disculpó por su amistad con Epstein.

Los itinerarios de Epstein muestran más de una decena de desayunos, almuerzos y cenas con Bannon en la casa de siete plantas de Epstein en Manhattan.

Los textos revelan un nivel de aparente camaradería, pues los dos hombres intercambiaban chismes políticos y bromas sobre el otro. Epstein pidió varias veces a Bannon que se cuidara; un mensaje de texto decía: “lucifer con un derrame cerebral. Cuernos doblados y todo No tiene muy buena pinta”.

El portavoz de Bannon dijo que, además de no aceptar las ofertas de Epstein de viajar en su avión, nunca pasó la noche en ninguna de las residencias de Epstein.

Sin embargo, algunos documentos sugieren que Bannon estaba dispuesto a aceptar esos beneficios.

A finales de marzo de 2019, Epstein estaba alojado en su lujoso apartamento cerca del Arco del Triunfo de París. Le había dicho a su piloto que Bannon volaría con él de regreso a Nueva York el 2 de abril.

Bannon le envió un mensaje de texto el 29 de marzo desde Roma: “¿Es posible que venga tu avión a recogerme?”. Epstein respondió que el avión no estaba disponible, pero se ofreció a pagar un vuelo chárter.

Dos días después, Bannon le escribió que esa misma tarde volaba a París y le preguntó: “¿Me quedo contigo esta noche?”.

“Sí, quédate”, respondió Epstein. “En ruta”, envió Bannon un mensaje de texto unas horas después. A la mañana siguiente, Epstein escribió a un socio: “Steve Bannon está aquí conmigo”.

El portavoz de Bannon informó que decidió alojarse en un hotel que ya había reservado, pero dijo también que Bannon se negaba a facilitar un recibo al Times.

El portavoz de Bannon dijo que realizó unas 12 horas de entrevistas con Epstein para el documental. Pero, por razones que siguen sin estar claras, los archivos recién publicados contienen solo dos horas de entrevistas.

En esos segmentos, rodados en la gran biblioteca de Epstein en Nueva York, Bannon preguntó a Epstein si había reflexionado sobre cómo acabó tras las rejas en 2008. “No”, respondió Epstein. “Solo diría que es extraño que esto ocurra”.

Bannon no preguntó directamente a Epstein sobre su trato a las mujeres, aunque Epstein reconoció frente a él que había sido clasificado como depredador sexual. Su portavoz dijo que Bannon no profundizó en ese tema en 12 horas de entrevistas, pero que planeaba abordarlo más adelante.

Bannon le dijo a Epstein que mientras otros lo llamaban irredimible, “tú eres muchas cosas —que demostraremos—, pero NO eres eso”.

A Epstein le preocupaba parecer demasiado charlatán en los videos, como “el príncipe de las tinieblas mezclado con el guasón”, escribió en un mensaje. Pero Bannon lo tranquilizó y dijo que su equipo de rodaje había quedado hipnotizado porque esperaban un “monstruo”.

A principios de febrero de 2019, después de conocerse que los fiscales federales estaban revisando la gestión del caso penal de Epstein de 2008, los mensajes entre ambos hombres adquirieron una nueva urgencia.

Epstein preguntó si debía responder a los informes.

“¿Perdiste la cabeza?”, le escribió Bannon, y utilizó un improperio. “En el momento en que digas CUALQUIER COSA esto será historia global#1!!!!!”.

En las semanas siguientes, Epstein acribilló a Bannon con preguntas: ¿Sus abogados deberían conceder a la prensa una entrevista anónima? ¿Debía invitar a su casa a un periodista de The New Yorker?

En un momento dado, Epstein reenvió una transcripción con una víctima anónima, “Jane Doe 1”, y dio a entender que respaldaba su defensa.

Bannon ofreció sus propias sugerencias.

“¿Contrataste al tipo de control de crisis para que pudiéramos desviar la atención de ese gran artículo del times?”, preguntó en 2019. Era una aparente referencia a una carta de los abogados de Epstein, publicada en el Times el día anterior, que sostenía que las acusaciones contra Epstein eran muy exageradas.

Recomendó a Epstein que contratara a William Burck y Alex Spiro, quienes habían representado a Bannon durante la investigación del abogado especial sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016. Se refirió a ellos como “mis chicos”.

Bannon notificó a Epstein una reunión con Spiro en abril de 2019, pero en el último momento Bannon le envió un mensaje de texto: “Spiro está fuera. El bufete lo acaba de cancelar”.

En una declaración, Spiro dijo: “Varias personas me pidieron que representara a Epstein o al menos que hablara con él. Me negué categóricamente a hacer cualquiera de las dos cosas”. Burck dijo que no había tenido ningún contacto con Epstein.

Esa misma semana, Bannon envió un mensaje de texto a Epstein: “Viernes por la tarde, entrenamiento mediático en tu casa — rodaje con 2 cámaras; mi equipo, por lo que es totalmente confidencial”. Epstein respondió que la sesión de tres horas sería una “prueba de fuego”. El portavoz de Bannon dijo que era exclusivamente para el documental.

Más tarde, Epstein quiso un acuerdo legal, conocido como Kovel, aparentemente diseñado para ampliar el privilegio abogado-cliente a sus comunicaciones con Bannon, quien no es abogado. Bannon respondió por escrito “necesitamos un acuerdo para todo el ‘entrenamiento’”.

El portavoz de Bannon dijo que Bannon nunca firmó el acuerdo y que compartió voluntariamente sus grabaciones con los fiscales federales tras la muerte de Epstein en una celda de la cárcel, dictaminada como suicidio.

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Bannon escribió en su correspondencia que creía que Epstein estaba bajo vigilancia constante, y ambos trataron de asegurarse de que Bannon no esperara en la puerta cuando visitaba a Epstein en Manhattan. Bannon avisaba a Epstein cuando un empleado debía estar listo para abrirle.

En un momento dado, Epstein escribió que entendería que Bannon declinara una invitación a cenar. “Comprendo perfectamente mi toxicidad por el momento”, dijo. Pero los dos hombres siguieron programando reuniones hasta la detención de Epstein.

Habían planeado reunirse el primer fin de semana de julio de 2019, después de que Epstein volara a casa desde París. Pero fue detenido ese sábado cuando su avión aterrizó en un aeropuerto de Nueva Jersey.

“Todo cancelado”, envió en un mensaje de texto. Fue lo último que le escribió a Bannon.

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