Sarampión en México: la epidemia que no se pudo frenar
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En tres semanas de 2026 se acumularon casos que en 2025 tomaron casi dos meses en sumarse
La crisis del sarampión en México entró en una fase crítica: en los primeros 20 días de enero, el país registró mil 153 nuevos casos confirmados, es decir, en sólo tres semanas alcanzó una cifra que durante 2025 tomó casi dos meses acumular.
Con 7 mil 674 contagios, 25 muertes y la presencia del virus en los 32 estados, de acuerdo con los datos de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, el panorama se complica semana a semana.
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Este brote ha puesto en riesgo la certificación como país libre de esta enfermedad, un reconocimiento otorgado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y que se pierde cuando se restablece la transmisión endémica del virus de manera ininterrumpida durante 12 meses o más, explica un vocero de la OPS.
”En el caso de México, ese umbral se cumple el 1 de febrero de 2026”, asegura el vocero. Sin embargo, en abril de este año, la Comisión Regional de Monitoreo y Reverificación y la OPS determinarán si en México se ha restablecido o no la propagación del virus.
Expertos en salud pública sostienen que el verdadero número de casos podría ser mayor.
”La literatura médica calcula que por cada muerte existen alrededor de mil contagios”, explica Rodrigo Romero, coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología.
Esto quiere decir que es probable que más de 17 mil casos no llegaron a un consultorio médico y, por lo tanto, tampoco están en los registros oficiales.
No existe un tratamiento específico para esta enfermedad, hasta ahora la única medida preventiva es la vacunación, pero hasta el cierre de 2024, meses antes de que comenzara la epidemia, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia reportó apenas 60% en la aplicación de la segunda dosis de la vacuna triple viral contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis (SRP), con la cual logra el esquema completo y una mayor protección.
Aunque la curva de contagios mostró signos que iban a la baja hasta mediados de diciembre de 2025, el brote repuntó de manera peligrosa desde los primeros días de 2026 con 54 casos diarios en promedio. Este aumento en las infecciones no es normal y genera una preocupación sobre el control de la enfermedad, asegura Romero.
La respuesta que queda frente a esta epidemia sólo tiene tres vías: vacunación, fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica para encontrar los casos lo más rápido posible y hacer un cerco epidemiológico para tratar de contener el brote, explica Rodrigo Romero, pero suma algo más: recomponer el sistema de vacunación, lo que llevaría mucho tiempo, porque hasta ahora no se está llegando a las coberturas necesarias y detrás del sarampión podrían venir otras enfermedades como hepatitis, tos ferina, tétanos, tuberculosis o polio.