Las Adelitas de hoy

Nacional
/ 20 noviembre 2010

    Luchadoras sociales, políticas y artistas, en entrevista, hablan de cómo ven la realidad a 100 años del inicio de la Revolución y relatan cómo, desde sus trincheras en el valle de México, se niegan a guardar silencio

    México, D.F..- Entre las nubes de pólvora y los ecos de las carabinas 30 30 se dejan ver improvisados pantalones y faldones, que delatan el arrastre en el fragor de la batalla para descubrir en éstos a mujeres escudadas en sus cananas a medio llenar de balas.

    Adelitas y soldaderas, como María Arias Bernal, la María Pistolas, a la que Obregón le da su arma en la ciudad de México como reconocimiento a su lucha contra Huerta; Carolina La teniente, carrancista que muere en el fragor de la batalla; la coronela Carmen Amelia Robles, quien pelea sin que las heridas de bala le impidan continuar. Todas, transformaron el país y el papel de la mujer mexicana en las luchas sociales.

    Atrás han quedado las carabinas y el ferrocarril; pero hoy, las mujeres de la ciudad de México, a un siglo de distancia, se niegan a guardar silencio.

    "Tierra y libertad"

    Trinidad Ramírez, dirigente del Frente Popular en Defensa de la Tierra (FPDT), no duda cuando dice que las demandas siguen siendo las mismas desde hace cien años: tierra y libertad. La única diferencia, apunta, es que hoy la mujer busca la equidad, ya no se queda luchando detrás del hombre sino que se pone a su lado.

    Mujer atenquense que por casi diez años se ha pronunciado en contra de expropiaciones, que juzga injustas, así como por la libertad de su familia, ahora libre, "Trini" -como todos la saludan-, ve en las soldaderas y adelitas de inicios del siglo pasado la inspiración de la mujer de hoy.

    "La mujer se comienza a levantar en armas junto al hombre cuando se da cuenta, que como él, ella puede reclamar sus derechos. Aquí en Atenco se vio amenazada nuestra tierra, nuestra identidad y sin ella, no eres nada, es como andar perdido", asevera.

    Lejos del campo, en otra área de batalla, Isabel Miranda de Wallace dice sentirse afortunada de la lucha que ha realizado; sin embargo, se confiesa triste, pues si "en nuestro país funcionaran las cosas de manera adecuada, yo hubiera seguido luchando desde la trinchera que tenía, la educación, que es donde siento que también el país está rezagado".

    Isabel, maestra de profesión, inició una búsqueda incansable de justicia ante el secuestro y asesinato de su hijo. Desde entonces no ha dejado de buscar un "México, equitativo, pero sobre todo seguro y en paz".

    "Los jóvenes están desencantados"

    Otra maestra que ha hecho de las aulas, su campo de batalla en contra de la apatía es Eugenia Revueltas, quien preocupada, confiesa: "a los jóvenes yo los noto tan desencantados por cómo están las cosas en el país, pero es precisamente cuando las cosas están mal cuando debemos tener una conciencia más clara de los problemas.

    Eugenia Revueltas, maestra de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, hija del afamado compositor Silvestre Revueltas, afirma: "Yo lucho desde la cátedra para que los muchachos se comprometan, generen ideas. Esa es mi lucha y la hago desde la Universidad".

    Por su parte, Marcelina Bautista ha librado una guerra contra la explotación de las trabajadoras del hogar. Esta oaxaqueña llegó a la ciudad de México a los 14 años hablando sólo mixteco. Su primer batalla fue aprender el español: "en donde trabajé había niños, lo que me facilitó el aprenderlo".

    Con más de 700 mujeres asesoradas al año, a través del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), Bautista dice que lucha "para que las mujeres no sigan escondidas"; ella se ha convertido en el vínculo entre empleado y empleador, logrando que a las trabajadoras domésticas tengan una jornada de trabajo justa, así como condiciones adecuadas, incluidas prestaciones.

    Marcelina cree que todo tiene un ciclo, pero en el caso de su lucha "se termina cuando uno cree que hasta ahí dio, pero sólo se cierra un ciclo para que otras vengan a continuar con la lucha" y enfatiza: "tenemos que caminar juntas, cada quien luchando desde su espacio".

    De igual forma, Alejandra Barrales Magdaleno vio en la mujer trabajadora su motivación. "Inicie en la lucha por los derechos laborales de las mujeres y hoy siguen teniendo un rezago". La diputada local considera que a pesar de los avances que se han tenido en la lucha por la igualdad de las mujeres "hay un rezago histórico que se tiene que atender".

    Primero, como sindicalista de Sobrecargos, ahora como diputada local y presidenta de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa, Barrales ha peleado por los derechos de las mujeres, por la justicia y la equidad, declara, y en este sentido, Barrales cree que la diferencia entre las mujeres revolucionarias de 1910 y las de hoy no está en las consignas o demandas pues éstas siguen siendo las mismas, "lamentablemente las razones por la lucha están vigentes".

    "Lucha por la felicidad"

    En este mismo sentido, Martha Lucía Micher, titular del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres DF) considera que la seguridad, la dignidad y la integridad de la mujeres son su razón de lucha.

    Con el puño cerrado, cruza la pierna y con firmeza golpea la palma de su otra mano mientras explica enérgicamente que "los pelotones revolucionarios sabían que sin las mujeres no podían avanzar. Ahora hay muchos estados que se han encargado de `invisibilizarnos'. En el DF no, el gobierno está convencido de que sin nosotras no se construye la democracia".

    Mejor conocida como "Malú", esta pedagoga que ha luchado por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, confiesa que también posee otra lucha, igualmente importante: "Hacer felices a los que viven a mi lado como son mi marido, mis hijos, mi madre".

    Malú Micher se dice consciente del camino que otras mujeres a lo largo de la historia le han abierto brecha para que ella se encuentre peleando desde la trinchera en que lo hace. "Votamos hasta 1953, por esas mujeres que no votaron del Congreso Constituyente de Mérida me abrieron brecha en el 17, estonces por ellas y, por muchas otras, estoy en esta lucha y no voy a parar", advierte.

    Desde otra "trinchera", en los escenarios, a través de la sátira, la risa y la ironía, Regina Orozco encuentra su lucha.
    Las leyendas de las adelitas, siempre subrayan la belleza de la mujer y su juventud. Con decisión llenas de ingenuidad y de valentía. A través de la historia se les reconoce como mujeres que "pelearon por lo que querían".

    La actriz mexicana y soprano, también conocida con el sobrenombre de "La Megabizcocho" encabeza una batalla no muy diferente. "Mi lucha es a través de la música, pues es más fácil que ésta llegue al público de una manera directa, ahí -explica- no existe resistencia".

    Orozco, una de las "Corregidoras" de las celebraciones del Bicentenario, se siente orgullosa de sí misma; con risa franca, se define como una mujer "exótica" que gracias a no ser una imagen estereotipada, ha logrado realizar con su voz y cuerpo una crítica social y personal.

    "Aunque a la gente les conflictúa mucho mi físico, me considero una mujer guapa, pese a que tengo más kilos de lo que se considera bello" y esto ha ayudado a que muchas mujeres se acepten como son.

    Cambiando las armas por la consciencia

    Las coronelas, soldaderas y adelitas de hoy han cambiado las armas y las estrategias.

    Una de ellas es Isabel Miranda de Wallace. Considera que la diferencia está en los recursos que se tenían. "Antes las mujeres estaban al pie del caballo con las pistolas, pero ahora las estrategias y los recursos son distintos, ahora lo hacemos con más armas, desde el punto de vista intelectual, ya no tanto físico".

    Para Eugenia Revueltas la lucha de las mujeres en la ciudad de México, así como en el resto del país, es diferente a las mujeres de 1910, "por la consciencia política que ahora tenemos", dice.

    "Antes fueron luchadoras muy empecinadas muy fuertes, muy sacrificadas, pero ellas no lo racionalizaron mucho, le debían lealtad a su gente, lealtad a (Francisco) Villa, a sus hombres y lo hacían por sus impulsos, antes era una consciencia emocional no política. (...) Ahora las mujeres como políticas deberíamos tener otra visión a la de los hombres, más humanista. Tal vez soy utopista, pero eso creo", comentó la hija de Silvestre Revueltas.

    Mientras, Martha Lucía Micher apunta: "Ahora, aunque seguimos queriendo lo mismo, lo estamos viviendo y lo estamos solicitando, de una manera diferente, desde una visión de género, es decir, nadie nace diputada, nadie nace `dirigenta', nos lo dice Rosario Castellanos nadie nace mujer", recuerda la funcionaria capitalina con relación al legado que dejó la escritora feminista.

    Sin embargo, Regina Orozco considera que hay un cambio enorme entre las razones por las que se peleaba hace un siglo y ahora, pero lo único que no se debe perder son las razones primigenias de la batalla.

    "Hay un avance brutal, pero el exceso de información que estamos teniendo hace que nos perdamos en exigencias innecesarias hacía nosotras mismas, olvidando el por qué de nuestras batallas. Que la mujer de hoy no le tenga miedo al pleito, siempre y cuando lo quiera con el corazón", comenta la cantante.

    De esa manera, políticas, activistas sociales, dirigentes de asociaciones contra la inseguridad, entre otras, externan sus inquietudes y logran romper los esquemas para estar en la batalla cotidiana, cada una con motivación diferente, a favor de las mujeres, en especial entre quienes se encuentran en condiciones menos favorables.

    Si bien sus estrategias de acción abarcan a todo el país, sus centros de operación se ubican en el DF y la zona conurbada.

    Estas adelitas de la ciudad de México coinciden por separado: la lucha no termina, ni terminará, "La lucha sigue y sigue" y como sentencia la académica Eugenia Revueltas: "Si nosotros sobrevivimos al siglo XIX, que perdimos medio del territorio, que fuimos invadidos un sin numero de veces, que todo el país estaba lleno de asonadas, podemos sobrevivir al México de hoy".

    En la lucha por la dignidad

    Para la directora del Instituto de las Mujeres del DF, Martha Lucía Micher, la seguridad, la dignidad y la integridad de la mujeres son su razón de lucha. Mejor conocida como "Malú" Micher, es licenciada en Pedagogía, egresada de la Universidad Panamericana, y ha participado en varias organizaciones de izquierda y de lucha por la igualdad de la mujer. Fue candidata a gobernadora de Guanajuato en 1995, perdió frente a Vicente Fox. De 2000 a 2002 fue secretaria de la Mujer del Comité Ejecutivo Nacional del PRD.

    Por el trabajo doméstico justo

    Proveniente de Oaxaca, Marcelina Bautista lucha contra la explotación de las trabajadoras del hogar y a través del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) son asesoradas unas 700 empleadas del sector. Bautista arribó al Distrito Federal cuando apenas tenía 14 años para trabajar en una casa. Desde entonces observó las desigualdades. Además de presidir el CACEH, es secretaria general de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar, creada en el Primer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Trabajadoras del Hogar en Bogotá, Colombia, en 1988.

    Deja aulas y lucha por la seguridad

    Isabel Miranda de Wallace cambió la trinchera de lucha, pues dejó de ser maestra para buscar a su hijo secuestrado, Hugo Alberto, quien fue plagiado el 11 de julio de 2005. Miranda rompió el esquema en la lucha contra la inseguridad al contratar espectaculares para buscar a los presuntos secuestradores de su hijo, a la par que realizó averiguaciones por su cuenta. El hecho trascendió en la captura de los todos los responsables de la desaparición de su hijo.

    Actualmente preside la organización Alto al Secuestro y presentó una iniciativa de ley antisecuestro en el Senado.

    La batalla es la misma: "Tierra y libertad"

    Dirigente del Frente Popular en Defensa de la Tierra (FPDT), María Trinidad Ramírez Velásquez, está convencida de que las demandas son las mismas que hace 100 años: tierra y libertad, pero ahora con la lucha por la equidad con las mujeres. La FPDT es una organización campesina en San Salvador Atenco, estado de México, que se dio a conocer a raíz de su oposición a la construcción en la zona del nuevo aeropuerto de la ciudad de México, ante lo cual intervinieron policías federales y estatales. Por los hechos fueron detenidas 13 personas y, tras cuatro años, fueron liberadas por orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

    De la batalla sindical a la de igualdad

    Sus inicios fueron en el sindicalismo, en la lucha por los derechos laborales, pero ahora Alejandra Barrales Magdaleno, como diputada local, pelea por los derechos de las mujeres, por la justicia y la equidad.

    Barrales es militante del PRD y presidenta de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, cargo que asumió el 15 de septiembre de 2009. Antes, fue dirigente la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación y fue secretaria general de la Federación de Sindicatos de Empresas de Bienes y Servicios, y vicepresidenta de Asuntos Políticos de la Unión Nacional de Trabajadores.


    Soldaderas

    * Algunas mujeres participaron activamente en combate, pero la mayoría de las que se sumaron a "bola" lo hicieron como cocineras, enfermeras o ayudantes

    * Ahí nacieron las "adelitas". Una versión indica que Antonio del Río, herido en combate, fue atendido por Adela Velarde, de quien se enamoró y que lo insipiró para crear la canción "Adelita"

    * Otra versión popular atribuye el término a Altagracia Martínez, simpatizante de la Revolución de clase alta, nombrada por Francisco Villa como "Adelita"

    * Otro nombre reconocido de la época, es del "La Valentina", una huérfana que se sumó a las fuerzas obregonistas, quien murió en combate, fusil en mano

    Mujeres en cifras

    En 1910 la población era de 16 millones, con una diferencia de 200 mil mujeres más que hombres, según el INEGI, que entre otros datos destaca que en la actualidad hay mayor participación femenina en varios rubros:

    * 4.5 millones de mujeres hay en el DF, 400 mil más que los hombres

    * 53 millones son mujeres en todo el país, tres millones más que hombres

    * 18 de 66 diputados de la ALDF son mujeres y sólo hay una jefa delegacional

    * 135 diputadas federales hay en el Congreso y sólo cinco gobernadoras

    * 7 de cada 10 hogares son uniparentales, encabezados por mujeres

    * 60 por ciento de quienes solicitan el divorcio son mujeres y 56.9 abandona el hogar

    Lee en Vanguardia a El Universal, el diario mexicano con mayor circulación en el país.​ Encuentra la mejor cobertura en materia de política, deportes, opinión, economía y espectáculos.

    Encuentra fotografías, reportajes especiales, coberturas únicas y noticias de último momento de México y el mundo.

    Selección de los editores