El caudillo institucional
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El 19 de octubre se cumplieron 40 años del fallecimiento de Lázaro Cárdenas. La fecha es pretexto para reflexionar sobre el legado y la trayectoria de la figura mexicana caudillista con mayor trascendencia en nuestro País. Georg Eickoff, en su libro "El carisma de los caudillos", nos presenta una interesante propuesta del proceso de la Revolución institucional encabezada por "El Tata Lázaro", y narra cómo construyó la fuerza que le permitió incluso conseguir el exilio de Calles.
La máxima de Max Weber remite el concepto de dominio al de la obediencia: "El dominio deberá entenderse como la oportunidad de encontrar en personas determinadas la obediencia a una orden de contenido específico". Y la obediencia nos remite a la memoria. Nos recalca que la obediencia bien fundamentada es la "legitimidad". Y de aquí se desprenden los tres tipos ideales de dominio legítimo: la obediencia carismática, la tradicional y la legal.
Esto nos explica el comportamiento de los campesinos laguneros en la campaña del hijo del caudillo, como candidato a la Presidencia de México en 1988. En la gira por La Laguna, Cuauhtémoc Cárdenas fue recibido a la orilla de la carretera por cientos de ejidatarios. Con una veneración y un respeto casi religioso le mostraban fotografías del "Tata" repartiendo la tierra. Después de más de 50 años permanecía en la memoria de los ejidatarios y de sus descendientes el recuerdo del General, lo que se reflejó a favor de Cuauhtémoc en la contienda.
De acuerdo con la sociología de la obediencia, Porfirio Díaz fue un caudillo tradicional, Obregón un caudillo carismático, y Calles un caudillo burocrático. Díaz es producto de una masa que no había despertado a la vida política, las clases medias y submedias estaban inmersas en la más exasperante pasividad; Obregón, en cambio, fue el caudillo que puso paz y orden a la confusión provocada a la caída de Díaz, y Calles inicia el proceso de institucionalización.
En un marco en el cual Calles había minado el poder tanto de la Iglesia como del Ejército, y encauzado la lucha por el poder público a través del recién fundado Partido Nacional Revolucionario (PNR), Cárdenas construye su posibilidad para llegar a la Presidencia de la República. Pero Calles no está dispuesto a ceder el poder real y se mantiene con el control del partido. Al ganar Cárdenas el poder formal a través de una candidatura que contó con el apoyo de las fuerzas militares que se agrupaban en el gobierno y en el partido, y como representante de las fuerzas emergentes, preparó su ascenso a la Presidencia de la República.
Al inicio del sexenio cardenista las movilizaciones obreras fueron motivo de preocupación de los patrones y del grupo político tradicional que controlaba el Jefe Máximo de la Revolución. El propio Calles declaró en contra de estos movimientos obreros, ganándose la antipatía de los líderes socialistas. Una de las primeras medidas de Cárdenas contra Calles fue cambiar al presidente del PNR, ocupando su lugar Emilio Portes Gil, enemistado con el Jefe Máximo. Los enfrentamientos por el poder real se continuaron con una estrategia muy inteligente de parte de Cárdenas.
Esto llevó a la crisis política de junio de 1935, a tan sólo siete meses de haber asumido Cárdenas el poder formal. Calles salió del País por motivos de salud. El Presidente aprovechó un enfrentamiento a balazos en la sala del pleno para cambiar a diputados y senadores. Aparejado a este proceso siguieron las renuncias de gobernadores afines a Calles. En agosto de 1935 decretó el monopolio del papel a favor del Estado, controlando de esta manera a la prensa, que en su mayoría estaba a favor de las fuerzas callistas.
En 13 de diciembre de 1935 Calles regresa a México sin los mecanismos ni los controles para enfrentarse a Cárdenas, incluso habían sido cambiados los comandantes militares. Las condiciones estaban dadas para la salida definitiva del País del Jefe Máximo; el proceso de institucionalización lo había devorado como caudillo. Cárdenas había sido aclamado como el nuevo caudillo el 22 de diciembre de 1935 en el Zócalo. Nacía así el caudillo institucional. Y el 10 de abril de 1936 se da el exilio de Calles.
jshvelez@hotmail.com