Importar paso a paso
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¿Importar es simplemente el reverso de exportar, verdad? No, en realidad hay diferencias importantes entre los dos tipos de transacciones.
¿Qué importamos y por qué?
En México importamos materiales y componentes para la fabricación, productos de consumo, maquinaria, vehículos y aeronaves, productos industriales, productos para la venta o abastecimiento, servicios y mucho más. Básicamente importamos lo que no producimos, que es más barato que el producto o servicio nacional o de mejor calidad. ¿México no puede ser autosuficiente? En teoría posiblemente, pero prácticamente no. Debemos entender que hay cosas que hacemos mejor que los demás y cosas que ellos hacen mejor que nosotros. Además, esta situación se ha cambiado en la historia del país y se cambiara en el futuro. Sabemos que México ha desarrollado nuevos sectores de su economía y perdido otros. Esa es la realidad de la globalización y de la competencia entre países del mundo. Ultimamente, el consumidor mexicano va a tomar la decisión: vivir solamente con lo que está disponible aquí o querer más variedad, calidad y mejores precios. Por ejemplo, si importamos grandes cantidades de frijol de calidad igual o superior y a mejor precio que el producto nacional, ¿que va a pasar con nuestros productores? Nada bueno, claro que si, pero como consumidores nuestra solidaridad nacional tiene límites y no tenemos la obligación de subvencionar sectores económicos que no son competitivos.
Participantes y responsabilidades
El importador mexicano es el que inicia la transacción. El debe saber lo que quiere y tener objetivos claros: ganar más dinero o ahorrar. Ganar más dinero con la venta de productos innovadores, satisfacer las necesidades o deseos de consumidores mexicanos. Ahorrar con la importación de productos de mejor calidad, durabilidad, más eficientes o adaptados a nuestro tipo de uso. Luego hacemos un estudio de varios países productores, buscamos y seleccionamos proveedores eficientes con una buena reputación.
El exportador extranjero recibe nuestro pedido, nos va a investigar y presentar una oferta. En el caso que el exportador no tenga ninguna experiencia de venta en México, nuestro apoyo va a ser esencial al éxito de la transacción en todos los aspectos de la logística, del tratamiento aduanal mexicano, de la documentación, de los requerimientos gubernamentales y de las normas industriales o comerciales mexicanas.
En la mayoría de las importaciones el importador es responsable de organizar y pagar los gastos de flete, tratamiento aduanal y entrega del producto. En México, es necesario contratar los servicios de un agente aduanal y registrar tu empresa en el padrón de importadores.
Buscar el producto y el proveedor
Primero debemos entender que nuestros gobiernos no ofrecen apoyo técnico o financiero a la importación, lógicamente sus prioridades son la exportación de productos o servicios mexicanos. Entonce empezamos con una investigación de varios países considerando factores como: la estabilidad política y económica, la disponibilidad de productos, la distancia y logística, los acuerdos comerciales con México y aranceles. Seleccionar el mejor país puede ser fácil, seleccionar el mejor proveedor es más difícil. Debemos comparar factores como el historial de las empresas, su solvencia, reputación por la calidad de sus productos y servicio al cliente, precios, capacidad de producción, eficiencia en la ejecución y entrega. Puedes hacer todo eso solo si tienes experiencia y conocimientos, pero si es el caso contrario más vale buscar un especialista y evitar errores o gastos inútiles.
Negociación
Importar es mucho más complejo que comprar en el mercado nacional, entonces queremos establecer una relación a largo plazo con un proveedor confiable y generar beneficios duraderos para nuestra empresa y nuestros clientes. Los principales elementos de la negociación cubrirán el precio, el volumen de compras, la exclusividad en el mercado mexicano, región o territorio, el servicio y soporte técnico, apoyo a la promoción de un producto o línea de productos nuevos, etc.
Conclusión
Hay muchos productos o servicios importados disponibles en México y esta tendencia va subiendo. Queremos que los extranjeros descubran y aprecian los productos de México y paralelamente los mexicanos mejor informados y curiosos quieren más variedad en su vida: comida, ropa, material electrónico y más. La experiencia demuestra claramente que los mercados abiertos son preferibles al proteccionismo. El comercio internacional es como una carretera con circulación en doble sentido. A menos que queramos cerrar las fronteras y vivir contentos solamente con lo que tenemos aquí mismo. Miras todo lo que tienes que viene del extranjero e imaginas tu vida sin eso. ¡Que bárbaro¡
robertsavard@dravas.org
httsp://twitter.com/robertosavard