El cáncer del desinterés
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Muchas personas en Saltillo empezamos a leer en la librería de Cristal, a finales de la década de 1970. Lo hacíamos entre los estantes, de manera gratuita, pues ya desde entonces la librería empezaba a ser corroída por el cáncer que acabaría por matarla: la falta de compradores, de personas interesadas por su distinguida mercancía.Quienes tenían dinero no leían, y quienes leíamos no teníamos dinero. En 1979 descubrí, por ejemplo, en los estantes del segundo piso, cerrados al público, "El Ser y el Tiempo", en la edición del Fondo de Cultura Económica. Sólo Cristal podía hacer esa clase de ofertas en nuestra ciudad, durante mucho tiempo, ya que pertenecía a una cadena nacional que la mantenía bien abastecida de obras clásicas y modernas. Todavía antier pensé pasar a visitarlos, para ver si tenían "El Concepto de la Angustia" de Soren Kierkegaard, en la conocida edición de la colección Austral, cuando supe la brutal noticia de que habían cerrado sus puertas. Sólo me resta dedicarle un buen deseo: que renazca convertida en un bar, el cual parecer ser el destino manifiesto de las librerías saltillenses. No sólo de pan y de libros vive el hombre.
Alfredo García, poeta