Subsemun: ¿cumplir o no cumplir?
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Sepultada bajo una maraña de declaraciones, quedó la verdad de lo sucedido en el tema del Subsidio para la Seguridad Municipal (Subsemun).
Para decirlo rápido, el Subsemun es un mecanismo por el que el Gobierno Federal transfiere fondos a los municipios donde la inseguridad es especialmente palpable. Esta aportación se suma a la que debieran hacer el Municipio y el Estado para juntar una gran bolsa que se aplique en el fortalecimiento de la Policía Municipal a través de su profesionalización, equipamiento, mejores salarios. La Federación entrega el dinero por partes, condicionándolo a la comprobación del gasto y el cumplimiento de metas establecidas desde un inicio. Cuando no se cumple de manera adecuada, se suspende la entrega del dinero y se dan 10 días al Municipio para que se cubra todos los requisitos. Pasados esos días, en caso de no satisfacer las carencias, se cancela.
Pues bien, arrancando la semana nos enterábamos -através de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública-, que poco menos del 22 por ciento de los municipios participantes en el subsidio, esto a nivel nacional, habían cumplido con las exigencias de la Ley General de la materia y sus reglas de operación. Cumplir en tiempo y forma significaba ganarse la segunda transferencia económica. En Coahuila, sólo Torreón hizo lo propio; Saltillo, San Pedro, Monclova, Piedras Negras y Acuña, no cumplieron. o, al menos, eso se dijo al principio.
Tan pronto fue pública la suspensión del depósito, los municipios -no sólo los de Coahuila, sino prácticamente todos los de la República- se apuraron a decir, directamente los presidentes municipales o por medio de sus oficinas de comunicación, que sí habían cumplido y que desconocían la razón de la suspensión. Luego la cosa se complicó: algunos comenzaron a decir que sí estaban recibiendo el dinero, sin que pudieran aclarar si les habían suspendido o no el apoyo; otros comenzaron a señalar que les estaban condicionando el programa a, por ejemplo, pintar las patrullas del color del partido del Gobierno Federal. Y súmele a la lista. Una maraña, como digo, donde ya no se sabe quién dice la verdad, quién cumplió o no.
¡Seriedad, que el tema lo amerita! ¿Por qué no se puede ser lo suficientemente responsables como para reconocer el incumplimiento del compromiso asumido? Para participar en el Subsemun, el Municipio firma un convenio de adhesión donde se clarifica cómo cumplir, qué debe hacerse. ¿Por qué, de existir "condicionamientos sorpresa" de parte del Gobierno Federal, no lo denuncian por medios oficiales?
No se valdría que el Gobierno Federal condicionara, sin razones de peso, la entrega de recursos. Pero tampoco se vale que el dinero llegue a los municipios y no se tenga la seguridad de que, en verdad, se destina a donde se debe. Si uno lee los reportes de la Auditoría Superior de la Federación, por ejemplo, se encontrará que los municipios son un enorme hoyo negro donde llegan recursos y desaparecen sin dejar rastro.
Quizás los municipios no cumplieron porque no están capacitados para llenar los formatos necesarios. Tan fácil como decir la verdad. No es necesario inventar que sí cumplieron; no es necesario inventar enemigos donde sólo hay molinos de viento. ¡Seriedad, que el tema lo amerita!
En distintas mesas de análisis, comienzan a surgir hipótesis de porqué pudieran no estar cumpliendo con los informes del Subsemun: los municipios no le quieren entrar al tema de la inseguridad y culpar al Gobierno Federal, les viene como anillo al dedo.
Por lo pronto se ha anunciado que el próximo miércoles, durante la reunión de la CONAGO, el tema de plantear una modificación a las reglas de operación estará sobre la mesa.
Espero, en todo caso, se privilegie la desburocratización (de ser necesaria) sin olvidar los candados necesarios que eviten que el dinero vaya a otro destino que no sea el de la seguridad. Â
@victorspena
www.victorspena.com