`No soporto estar cerca de la hija de mi esposo, me siento avergonzada por sentir eso.'
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QUERIDA ANA:
Esta carta te la escribe alguien que nunca ni siquiera sólo que te escribiría para pedirte un consejo. En realidad no sé si necesito un consejo o sólo desahogarme. No me gustaría tratarle el asunto a algún familiar o a alguna amiga, y por eso recurro a ti, que puedes ayudarme mucho.
He estado casada por cuatro años con un hombre maravilloso, y lo quiero muchísimo y él también me ama como yo a él. El problema es que él tiene una hija de ocho años de edad de un matrimonio anterior.
Ana: no soporto estar cerca de la niña, y siempre me he sentido de esta manera, pero especialmente desde hace dos años y medio que fue cuando nació mi propia hija. Mi hijastra viene a la casa de nosotros cada quince días en el fin de semana, y siempre tengo que fingir que me cae bien. No la odio y jamás la lastimaría en ninguna forma, pero cuando necesita algún castigo por mal comportamiento (porque a veces es irrespetuosa y hasta llega a ser grosera), prefiero morderme los labios para no decirle algo.
Francamente los fines de semana esos son un tormento para mí, pero cuando la niña se va, siento un gran alivio. Espero que las cosas mejoren, pero por ahora no puedo dominar mis sentimientos, y aunque no los exteriorizo y mi esposo no se ha dado cuenta, me siento mal.
AVERGONZADA
QUERIDA AVERGONZADA:
Es bastante importante que hayas identificado tu problema, además, que estés arrepentida o dolida interiormente por lo que sientes y que quieras resolverlo. Todos tenemos en nuestra vida personas a las que "no podemos querer" o "nos caen mal", así es que no te avergüences. Lo que necesitas hacer es descubrir es el por qué de esos sentimientos hostiles hacia la hija de tu esposo. Tal vez tenga algo que ver el hecho de que sea la hija de su anterior esposa y sientas algo de celos, o la reacción al comportamiento negativo de la niña.
Sin embargo, tienes que llegar a comprender que eres la mujer que reemplazó a su madre, y así mismo es probable que la misma madre de la niña la haya influenciado. Si te das cuenta de que el problema no disminuye o desaparece, te sugiero que busques ayuda psicológica, pues ese problema puede ser resuelto, ya que tienes el deseo de hacerlo.
ANA
QUERIDOS LECTORES:
Hoy quiero compartir con ustedes un bello soneto, que a mí me encanta, del gran poeta argentino Francisco Luis Bernárdez, nacido en Buenos Aires el año de 1900 y fallecido en 1978.
Le fueron otorgadas las más preciadas distinciones municipales y nacionales, hasta alcanzar, en Argentina, el Primer Premio Nacional de Poesía en el año 1944. Sin embargo, Bernárdez no se contentó con ello, fue un escalador de estrellas espirituales, tendiendo siempre hacia las más puras regiones del amor divino y humano, hasta convertirse en uno de los mejores poetas contemporáneos de Argentina.
SONETO
Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado.
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si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
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Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
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Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
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 Espero que les guste tanto como me gusta a mí. Reciban un abrazo de su amiga.
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ANA
Una perlita de sabiduría:
 "Podemos esperar de uno lo que hemos hecho a otro".
Décimo Liberio