Humor zen y libertad
COMPARTIR
Para conmemorar el Día Internacional del Libro celebrado el 23 de abril pasado, quiero compartir una lectura que nos conecta con la sensibilidad de oriente. Hace unos meses, entre los estantes de la FIL Guadalajara, encontré "Humor Zen", de ediciones El Barquero, un hermoso libro impreso en Barcelona. Este ejemplar reúne anécdotas, cuentos, haikús y dichos de los monjes zen. Interesante recopilación que muestra la sensibilidad zen a través del paso del tiempo, incluyendo versiones al español de textos antiguos y modernos.
Herni Brunel, quien se dio a la tarea de recopilar esta sabiduría sonriente, escribe algo valioso en el preludio: "El humor es la libertad del zen. Sacude insolentemente al árbol de las doctrinas. El humor es otra manera de enfocar la existencia, de interpretar el mundo y sobre todo, de sonreír con él. Relativiza, aligera, despierta. No hay zen sin humor. Porque el zen desconfía de los intelectualismos, del verbalismo, y privilegia la experiencia directa. Gracias al humor, establece esa distancia feliz que desintoxica de las teorías, preserva de las veneraciones intempestivas y salva de los integrismos".
Esta lectura nos brinda un giro de sentido, o bien, hacen clic en la forma de contemplar seres y objetos, ideas y percepciones. Un ejemplo es lo que dijo un día un monje a sus discípulos: "Aunque hasta ahora hayáis pensado que Buda emitía un halo de luz y que era un personaje fuera de lo común, creed a vuestro maestro cuando afirma: ¡Buda no es otra cosa que un gusano o un sapo!". Esta idea rompe con lo sacro, si lo sagrado es un estorbo que rompe la unidad de ser y mundo.
O bien, puede disfrutar pequeñas historias como ésta, donde los propios monjes se ríen de su práctica: "En un pequeño monasterio zen perdido en la montaña, cuatro monjes han organizado un sesshin dedicado al silencio. Hace frío, es invierno y se está haciendo de noche. Los cuatro meditan en la postura de zazen:
-La vela se ha apagado. -dice de pronto uno de los monjes.
-¡No puedes hablar! Es un sesshin de silencio -observa severamente un segundo monje.
-¿Por qué habláis los dos en vez de callaros, tal como habíamos convenido? -dice el tercer monje.
-¡Soy el único que no ha hablado! -exclama, muy satisfecho, el cuarto monje". No sólo filósofos y otros pensadores de occidente, a lo largo del tiempo, se han interesado en el pensamiento zen, también la gente común ha abrevado de esta forma de estar en el mundo, pues entre sus diversos beneficios, ofrece un sanador masaje contra la melancolía. Pero ¿qué significa zen? Se preguntará usted. Zen se deriva de la palabra sánscrita Dhyana, que significa estado meditativo o meditación. El zazen por otra parte significa hacer meditación sentado o en flor de loto y sesshin es una práctica grupal, por decirlo de un modo general.
claudiadesierto@gmail.com