Efemérides rockeras

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Opinión
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El rock nació como una forma de expresión contestataria.

Para cuando nací yo, el rock ya era un producto masificado por las corporaciones, aunque aun podía adoptarse como estandarte de desobediencia.

Terminó por convertirse en un estilo de vida que ya no tiene necesariamente que ver con juventud o rebeldía. Pero aun así el rock sigue siendo la áspera patria desde la cual nos es posible todavía fraternizar, ponernos desmadrosos o trascendentales, celebrar la vida, enamorarnos o pintarle un dedo a todo lo que nos disguste.

Tuvimos en días pasados diversas efemérides para conmemorar y añadir en el calendario rocanrolero.

El 6 de julio está documentado como el día en que John Lennon y Paul McCartney se conocieron, en una kermés de la parroquia de su natal Liverpool. El consorcio musical más celebrado desde Nunó y Bocanegra se fraguó en 1957.

Seis días después, el día 12, los formidables Rolling Stones cumplieron el primer medio siglo desde su debut en un escenario (parece que tienes planes para otros 50 añitos).

El siempre agorero viernes 13 se celebró precisamente el Día Mundial del Rock and Roll, establecido desde 1985 luego de que en esa fecha se verificara el mega concierto benéfico Live Aid (E.U.-Reino Unido simultáneamente).

Pero el día 16 fue más amargo, por ser lunes y por el deceso de Jon Lord, fundador y alma de la psico-barroca banda Deep Purple, rama insoslayable en el árbol genealógico del género que hoy nos ocupa.

Estas efemérides me hicieron pensar en lo viejo que es el rock, en lo viejo que son ya sus leyendas y el mundo que los vio nacer.

Por supuesto, hay cosas más viejas y -hasta me da repulsión mezclarlos en el mismo texto, pero ni modo-. Cosas más viejas pero también muchísimo menos gratas, como el Partido Revolucionario Institucional.

El control político -tiránico y absolutista- que esa nefasta organización política ejerció sobre México se remonta a los años 20. Para cuando el rock nació en su forma más rudimentaria, en 1948, el otrora llamado partidazo ya tenía dos décadas de joder la existencia en este País.

Y para cuando John y Paul fueron presentados por un amigo en común, el PRI ya se había ganado una reputación por su falta de aseo en cada elección y tenía también ya fama de reprimir con violencia cualquier manifestación de inconformidad, es decir, ya era el PRI.

Los Rolling Stones pasaron de lozanos chamacones ruidosos a rugosas reliquias en activo y durante todo ese periodo, el Revolucionario nos continuó dando duro y tupidísimo. Se robó elecciones, nos asestó devaluaciones, represión, control mediático, robos y -sin más ni más- crímenes ordenados desde la silla presidencial.

El rock fue y vino. Sus mejores exponentes nacieron, triunfaron, se drogaron, murieron, fueron reeditados, compilados, remasterizados y tributados. El género de las guitarras y las melenas se hizo tan viejo que pasó de ser opuesto a todo lo establecido a un movimiento solidario. Es decir, hasta el rock and roll cambio su filosofía. El PRI nomás no. Cambió de siglas pero no de mañas.

El abominable partido superó de hecho muy bien su peor crisis y su relativo distanciamiento del poder. Pero hoy, a diferencia de las leyendas del rock and roll que debido a su edad ya se baten en retirada, el raptor jurásico de la política ruge con renovada vitalidad, aunque nunca se ha aprendido una canción nueva.

Aun así, hay que agradecer al partidazo tricolor y a sus gobiernos por inspirar algunas de las mejores rolas del cancionero nacional:

"Con dinero o sin dinero, el Gobierno sigue siendo el rey, nos da atole con el dedo y nos lava el cerebro a lo güey".- El TRI en El Pueblo No se Queja.

"Los muchachos rebeldes se murieron de alcohol, agarraron sus trapos y se fueron de aquí. No cambiaron el mundo, ni incendiaron el sol, mucho menos ahora estos niños del PRI".- Real de Catorce en Patios  de Cristal.

"Porque somos más, jalamos más parejo. ¿Por qué estar siguiendo a una bola de pendejos? Que nos llevan por donde les conviene y es nuestro sudor el que los mantiene. Los mantiene comiendo pan caliente. Ese pan, es el pan de nuestra gente. Dame, dame. todo el power, para que te demos en la madre".-  Molotov en Gimme the Power.

Y no encontré mejor cita para cerrar que esta otra de El TRI que dice:

"Y las tocadas de rock, ya nos las quieren quitar. Ya sólo va a poder tocar el hijo de Díaz Ordaz".- Abuso de Autoridad.

Buenas friegas que nos ha metido el Robolucionario Institucional a México y a los mexicanos, pero como dije, al menos nos queda el rock -siempre contestatario- para en todo momento que se ofrezca, pintarle su muy merecido dedo cordial al RIP.

petatiux@hotmail.com


Columna: Nación Petatiux

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