Telecom: daños colaterales

Opinión
/ 2 julio 2014

Treinta y cinco mil millones de dólares al año es una cantidad tan grande, que todo lo que se invierta para defenderla es barata. Ese es el valor anual estimado del mercado de las telecomunicaciones en México, cinco veces más grande que el valor de la industria del entretenimiento en televisión, un pastel tan suculento que no deben de extrañar los esfuerzos de los gigantes del sector para que la ley secundaria de telecomunicaciones los favorezca, no los perjudique, pero sobretodo, que no brinde ventajas a sus adversarios empresariales. Esta es una batalla cruenta e implacable.

Con la llegada de la ley secundaria de las Telecom a las comisiones en el Senado, se intensificaron las hostilidades entre dos ejércitos, los del magnate Carlos Slim con su emporio América Móvil –que concentra a Telmex y Telcel-, y sus socios en MVS-Dish, de la familia Vargas, contra el resto del mundo. Los intereses económicos se proyectaron en prensa, radio y redes sociales. La orden de fuego se dio la semana pasada cuando apareció en YouTube en el canal de La Red es Nuestra, la grabación de la diputada Purificación Carpinteyro, que reveló un conflicto de interés en el campo de las telecomunicaciones, que provocaron su debacle y exclusión del debate.

La diputada fue víctima del prólogo de esta batalla campal, al difundirse una grabación, producto -con poca incertidumbre de que así fuera- de un espionaje permanente sobre ella. Si esa grabación no la hubiera eliminado del debate esta semana, probablemente habrían venido audios subsecuentes. No fue necesario, y el grito que ha dado para que se investigue quién la espió, ha caído en el desierto. En un acto de aparente impotencia y frustración, ofreció el martes por la noche en su cuenta de twitter 50 mil pesos por información del titular (de La Red es Nuestra) y la cuenta IP (de computadora) desde la que filtraron la grabación y usada para golpear a (Carmen) Aristegui entre otros.

Es extraño que Carpinteyro haya mencionado a la conductora, por lo que ocurrió este martes en medios y redes sociales. Carlos Loret, el periodista más ético de todos los que participan en el debate de las Telecom, porque siempre establece por escrito su relación con Televisa, publicó en su columna en El Universal, titulada Los Chuchos de Slim, las vinculaciones de varios de los miembros de esa corriente que controla la dirigencia del PRD, con el empresario mexicano.

Citó a Carpinteyro y al exlíder del partido, Guadalupe Acosta Naranjo, de quien mencionó cómo presenta posiciones oficiales del PRD que son casi idénticas a las posturas de Telmex y Telcel. También exhibió a Mony de Swan, expresidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones, por su estrecha relación con Peter Bauer, abogado de Telcel y MVS, y recordó que fueron denunciados por haber utilizado información privilegiada para recomendar compra de acciones de Telcel sobre su rival española Telefónica, a inversionistas extranjeros.

No se conocen vínculos de Los Chuchos con De Swan, salvo los coyunturales. Con quien sí tiene una larga asociación es con Juan Molinar Horcasitas, uno de los miembros más importantes del PAN en el Pacto por México, y entre los principales asesores del líder del partido, Gustavo Madero, que buscó en las últimas horas alinear el voto de los senadores panistas a favor de que se modificara la reforma constitucional en la ley de Telecom que votó el PAN, para que la preponderancia se estableciera por servicio, no por sector, que es lo que buscaban expertos a quienes se ha asociado con Slim.

Junto con la publicación de Loret se difundió una nueva denuncia en las redes sociales del Blog de las Mayorías, que apareció en la sociedad virtual el 16 de diciembre pasado y que sólo ha colocado 29 mensajes, con un énfasis negativo sobre Aristegui. En el nuevo mensaje en el blog, titulado Carmen #ArisTelmex y los 5 mosqueteros que protegen los intereses del hombre más rico del mundo, están incluidos el senador panista Javier Corral, y la experta Irene Levy.

Las similitudes entre el blog y la columna de Loret, así como los desplegados en prensa de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable contra Slim, Telmex, Telcel, MVS y Dish, son tan notorios como los argumentos de quienes critican a Televisa por su carácter preponderante, y a TV Azteca. Es decir, en esta batalla por las mentes, no hay buenos ni malos, sólo intereses enfrentados entre sí, en una colisión permanente y sistemática que sólo puede producir daños colaterales. Carpinteyro ha sido la primera caída, pero es tan salvaje la búsqueda por 1a mayor rebanada del pastel de los 35 mil millones de dólares, que será la última.




Columna: Estrictamente personal

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