Copulaciones prematuras
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Se dan copulaciones antes de la madurez
Hay síntomas para conocer la madurez... Los hay en la fruta. La manzana ya grande, con su verde golden o su rojo delicioso, su aroma inconfundible. Ya está madura y seguramente dulce.
Se decía alguna vez que los síntomas de madurez humana también se pueden notar. Que una persona se acepte a sí misma, que tenga una jerarquía de valores, que viva su momento presente ubicado en la realidad.
Toda madurez supone desarrollos. Desarrollo físico, intelectual, afectivo, volitivo, relacional. El cuerpo tiene fortaleza y potencia, la mente puede captar la verdad, la capacidad de amar es suficiente, la voluntad puede tomar decisiones y perseverar hasta lograr objetivos, las relaciones son sanas y múltiples.
Después de estos desarrollos es cuando la persona tiene capacidad para cumplir su propia misión. Se tiene un ideal, pasiones dominadas y fuerte voluntad. La elección de pareja supone el ejercicio de una libertad responsable. Después del tiempo de los muchos amigos y amigas se va dando la predilección para un trato más exclusivo, con más expresiones de afectividad.
Si no hay madurez se pasa fácilmente de lo sensible a lo sensual y de lo sensual a lo sexual. De la sensación a la excitación y de la excitación a la copulación. La solución no es solo impedir la concepción posible con obstrucciones físicas o químicas sino de un acompañamiento familiar, escolar y eclesial para la formación de un criterio recto y de una recia voluntad para no buscar intimidad sexual antes de la convivencia conyugal.
La deficiencia en la formación humana por falta de valores claros y firmes y los modelos de trato que se presentan a los jóvenes por los medios de difusión los lleva a copulaciones prematuras y hasta a una maternidad sorpresiva. Hay una alarma social cuando se hacen numerosos los casos de preñez adolescente y juvenil.
Si las comunidades familiares, escolares y de fe no activan suficientemente su capacidad orientadora puede agravarse el problema al solo dar fácil acceso o repartir los llamados condones o preservativos o las píldoras del día siguiente. Chavas y chavos, entonces, solo piensan que se vale y se hacen frecuentes el mal uso, la falla, la omisión y la sorpresa del embarazo en tiempo estudiantil.
La acción educadora de las instituciones: familias, escuelas e iglesias pueden lograr no solo facilitar y preservar sino capacitar para que la vida sexual se sitúe en el tiempo de madurez humana, en un amor comprometido y abierto al servicio a la vida