La dinastía que no fue
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Durante más de una década, la NFL perdió a uno de sus principales protagonistas en los playoffs, una franquicia histórica se derrumbó y año con año el fracaso perseguía al, hasta entonces, máximo ganador de Super Bowls en la historia de la liga.
El paso de coaches y de fallidas primeras selecciones, hacía pensar que el problema era interno, emanado de los dueños o los directivos.
Entrenadores de mano dura, Mike Singletary, fracasaron en su intento de levantar a los 49ers de San Francisco que para esa fecha, 2011, ya contaban con un considerable número de jugadores talentosos, principalmente en el lado defensivo.
El anuncio de que Jim Harbaugh sería el nuevo head coach, no fue recibido de la mejor manera por muchos, a pesar del éxito que había tenido con Stanford en la NCAA, teniendo como su mejor credencial el desarrollo de Andrew Luck a nivel de súper estrella y un carácter que ya lo había llevado a sacar de la mediocridad tanto a los Cardinals, como a la Universidad de San Diego.
Con Harbaugh al mando, los 49ers tuvieron de inmediato temporada ganadora y clasificaron a playoffs de la mano de Alex Smith, quarterback con el que se confirmó la teoría de que Jim era un resucitador de muertos. Perder con los NY Giants dolió a sus fanáticos, pero dejó la impresión que el equipo estaba conformado para competir al más alto nivel por muchos años más.
Su regreso a playoffs y posterior Super Bowl, ahora del brazo de Colin Kaepernick (una de las apuestas más arriesgadas de Harbaugh), dejó claro que la histórica franquicia de la bahía estaba de regreso.
Aunque ahora con unos Seahawks que cada vez probaban estar al mismo nivel, los 49ers siguieron cosechando triunfos y lograron su tercera final de conferencia consecutiva.
El hecho que Harbaugh lograra esto en sus primeros tres años, marcó un nuevo récord para entrenador novato y abrió puertas a creer que una nueva dinastía del equipo rojo y oro estaba en puerta.
Desde que el Combine de la NFL (semana en que se observa las cualidades de los novatos en campo de entrenamiento) se desataron rumores sobre la intención de los Browns de Cleveland para conseguir los servicios del entrenador a cambio de selecciones colegiales, las cosas ya se tornaban un poco extrañas.
Aunque durante las primeras semanas las derrotas llegaban de manera inesperada, jugadores y dueños dejaban ver que no existían más problemas de los que la misma prensa especulaba.
Una leve racha de triunfos, todos muy apretados, calmó las cosas hasta que el Día de Acción de Gracias reveló lo que se gestaba dentro del vestidor y las oficinas del equipo de California.
Luego de ser apabullados por los Seahawks de Seattle y reducir sus esperanzas a mínimas para clasificarse los familiares de Jed York, dueño del equipo, realizaron comentarios en contra del head coach y el coordinador de la ofensiva, Greg Roman.
Aunque luego se hicieron aclaraciones sobre el tema, la idea de que la relación entre dueño y staff de coacheo estaba rota, creció.
Incidentes en los que se relacionan los Raiders de Oakland, terminaron por poner un clavo al ataúd de los 49ers que están oficialmente fuera de los playoffs.
Pick 6
Aunque la temporada no está terminada y el récord positivo (43-18 hasta el día de hoy), debería ser suficiente para reafirmar su puesto, es evidente que la relación del menor de los hermanos Harbaugh con San Francisco está prácticamente terminada.
El reto, para quién llegué será conservar en los primeros planos a una franquicia que tiene una de las mejores plantillas de ambos lados del balón, pero no ha podido dar el último paso.
Tener al también ex mariscal de campo profesional al mando fue lo mejor que le pudo haber pasado, pues la mentalidad ganadora que los caracterizó por más de dos décadas está de regreso.
Un buen guía es requerido para un nuevo comienzo en el norte de California, para dar por terminado el periodo de la dinastía que no fue.