Vacíos y sin propuestas
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El país entero se ha dado a la tarea de criticar las limitadas propuestas presentadas por el Presidente, para atender la grave crisis que se generó a raíz de la desaparición de los 43 estudiantes. Esto lo comenté en mi colaboración de la semana anterior. Del PRI no podemos esperar mucho más, sabemos que suelen asumir el ejercicio del poder público bajo una lógica autoritaria en la cual se sirven, en vez de servir.
Así se entiende la corrupción de que se rodean y de la que no parecen sentir vergüenza alguna, pero que choca con el México interconectado, con un mundo globalizado, mucho más crítico y democrático del que dejaron en el 2000. Por sus acciones, pareciera que no se han dado cuenta de este cambio. Su obsoleta forma de concebir el poder público los lleva a plantear propuestas huecas, repetitivas, carentes de sentido. No se tomaron la molestia de discutirlo con los sectores sociales y académicos que llevan años debatiendo y construyendo propuestas de solución.
Pero no es esto lo más pernicioso. Creo que lo que más nos daña y afecta, es no tener para dónde voltear. No existen alternativas, ni líderes, tampoco una oposición creíble. Así se explica la acción de masas ciudadanas que se manifiestan, en México y el mundo, sueltas, sin liderazgo alguno, en un movimiento abstracto de protesta contra un sistema autoritario vigoroso y revitalizado por sus privilegiados.
En esta crisis, la más grave de nuestra Historia moderna, mi Partido, Acción Nacional sólo alcanza a articular una propuesta que pasará a la posteridad no por su inutilidad, sino como fruto de una clase dirigente alejada, pequeña, insignificante, sobre todo si se la compara con los gigantes que encabezaron los destinos del PAN desde Manuel Gómez Morín, hasta Carlos Castillo Peraza.
Décadas de trabajo legislativo. Dos gobiernos federales, varios gobiernos estatales, muchísimas alcaldías y cientos de legisladores. Experiencia acumulada sin precedente en la historia del PAN. Frente a esa riqueza cultural, el dirigente nacional panista, en un anuncio de 37 segundos, propone un Sistema Nacional Anticorrupción. ¿Y eso qué es? Fue mi pregunta inmediata. Investigo, deseando encontrar rastros de lo mucho que hemos trabajado en materia de Seguridad Pública y Justicia Penal.
Cero. Descubrí refritos peores aún que el anuncio de 37 segundos. “Facultar al Congreso para expedir leyes generales que regulen el Sistema Nacional de Fiscalización”. Crea un Sistema Nacional de Planeación dividido a su vez en: 1. Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción. 2. Consejo Nacional para la Ética Pública. 3. Comité de Participación Ciudadana.
En resumen, más leyes porque las existentes no les bastan. Pretenden regular fiscalizando, lo que el sistema penal no consigue. Esa fiscalización, eventualmente, va a terminar en un sistema penal que genera el 98 por ciento de impunidad. Por último más burocracia, más reuniones con fines mediáticos, más discurso demagógico, más vacío, más nada. Se entiende que el Presidente haya dado la bienvenida a la propuesta.
La corrupción es un delito que se combate mediante fiscalías o ministerios públicos autónomos, independientes del poder político. En un proceso penal equilibrado entre éstos y el abogado defensor, frente al juez. Con una policía facultada para investigar y hacer bien su trabajo, colocada a la ofensiva, no a la defensiva, hasta que el MP la autoriza. El equilibrio de poderes entre esos actores, debe ser público, verbal y transparente, operado por funcionarios públicos bien preparados y formados, bien pagados y con posibilidades reales de desarrollo profesional. Por último respetuosos de los Derechos Humanos, con clara transparencia y reglas en las entrevistas que se hacen a los imputados, para evitar así, la tortura física o psicológica que es común para la fabricación de culpables.
No digo nada nuevo, mentes realmente brillantes de la academia y la sociedad civil, lo han repetido hasta el cansancio. Lo realmente increíble es que la clase política ignore esas propuestas y planteamientos, en su ignorancia, propone esperpentos que preocupan por el rumbo que imprimen al país.
Facebook: Chuy Ramirez
Twitter: @chuyramirezr