Las 13 acciones de Peña Nieto
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1.- La creación del Programa Nacional de Prevención del Delito. Suena bien. El crimen tiene un antes, un durante y un después. En ese mismo orden de ideas, el antídoto sería la prevención del delito; el combate al crimen y la procuración y administración de la justicia. A la vista de los acontecimientos y resultados remotos y cercanos, está claro que todos los esfuerzos gubernamentales se han focalizado en el combate al delito, esto es el durante; y que se ha descuidado el antes y el después. Habrá que ver en qué consiste o debe consistir la prevención. A mi modo de ver las cosas, las únicas acciones y principios que previenen el delito se llaman educación, valores éticos, cívicos y morales; y empleo que enraízan, florecen y se desarrollan mejor en un hábitat digno para seres humanos.
2.- La publicación de la Ley General de Atención a Víctimas del Delito tal como la aprobó el Congreso de la Unión. Es una señal de apoyo al movimiento que encabeza Javier Sicilia y es un primer distanciamiento del gobierno de Felipe Calderón. El Presidente Peña Nieto ya dio la instrucción de que se retire la controversia constitucional que había entablado el anterior gobierno ante la Suprema Corte de Justicia y que la ley se publique en sus términos, tal como la aprobó el Congreso. Sin duda esta ley tiene sus bondades. Legisla en torno a la etapa final del proceso criminal, la reparación del daño y la atención a las víctimas por parte de un Estado que les falló. Sin embargo, considero que la prioridad hoy en día, consiste en abatir el alarmante nivel de impunidad existente en México. Lo mejor que puede hacerse a favor de las victimas es que los delincuentes paguen por sus delitos, lo que no acontece en el 98 por ciento de los delitos que se cometen en México y que permanecen impunes.
3.- Una iniciativa de Reforma Constitucional que permita contar con un solo Código Penal y uno de Procedimientos Penales de aplicación nacional. ¡Maravilloso!, por fin se da un paso decisivo con rumbo a un nuevo sistema de justicia penal con juicios orales. En este tema, el Presidente arrancó con el pie derecho. Pero es necesario no confiarse, no se trata de un cambio que se dé en automático, su aterrizaje es tardado y en el proceso habrá muchos que quieran boicotear este esfuerzo. En la pasada legislatura estuvimos a punto de aprobar el nuevo código de procedimientos penales, pero el propio PRI dejó morir la iniciativa.
4.- Poner en marcha, en 60 días, la cruzada nacional contra el hambre. Suena bien pero no da mayor detalle. ¿Es otra ilusión palabrera del populismo que ya conocemos?, ¿Será otro torrente de recursos federales malbaratados en dádivas populistas? A ver qué inventan esta vez. En este asunto, el problema es sólo uno y lo ha sido en los últimos 83 años de la Historia de México, durante los gobiernos municipales, estatales y federales emanados de todos los partidos políticos. Siempre que debe realizarse una elección, se obliga a votar en un sentido condicionando la entrega de apoyos gubernamentales que, por ley, debe ser libre y gratuito. ¿Qué hacer frente a ello? Cuesta pensar que dejará de practicarse esta perversión de la democracia y del espíritu de nuestras leyes, cuando sabemos que el Presidente Peña Nieto llegó al poder amparado en esas prácticas de interacción entre el dinero público y los pobres de México.
5.- Crear un programa de seguro de vida para jefas de familia. Me parece una acción que suena muy abstracta y demagógica. Existen muchas otras formas de apoyar a las madres solteras y a las jefas de familia. Es cuestión de establecer bases para que puedan trabajar y valerse por sí mismas. El Estado debe garantizar que sus hijos puedan desarrollarse en buenas escuelas públicas y que puedan acceder a buenas guarderías. Aunque el programa puede tener algunas bondades, me parece que esta acción no tiene alcances para ser la gran acción en beneficio de las jefas de familia.
6.- Ampliar el programa "Setenta y más" para que los mayores de 65 años dispongan de una pensión. "Ampliar" en este caso significa engrosar la lista de beneficiarios, acortando en cinco años la edad para poder ser incorporado al programa. Me pregunto cómo harán con los recursos, si ya son insuficientes con el padrón acotado en "setenta y más". Este apoyo es adecuado y correcto. Todo aquello que los mexicanos podamos hacer por quienes han dado lo mejor de sí por México, vale la pena emprenderlo. En este tema es ampliar y mejorar las políticas. Reducir el apoyo a los adultos mayores a una simple dádiva en metálico, me parece que responde a una visión muy estrecha y excluye a muchos.
La próxima semana continuaré comentando las siete acciones restantes. Mientras tanto deseo a todos un muy feliz año 2013. Que Dios bendiga a todas las familias de Coahuila.
Twitter: @chuyr2