Agenda social (10)

Opinión
/ 13 septiembre 2021

Hay algo demasiado sencillo en la agenda local, regional y nacional: el tejido social se ha roto. Ya no somos los mismos. La pandemia hizo mutar a pasos de gigante la vida social, familiar, laboral y todo lo que envuelve al individuo hoy. Todo se ha convertido en un gigantesco galimatías. No hay salida posible de este túnel gigantesco el cual nadie puede cruzar de un lado a otro sin perecer en el intento. Un día, cualquier día anochecimos, digamos y al azar como ejemplo, un día anochecimos en día 14 de marzo del 2020. Al día siguiente amanecimos en cualquier día, pero del año 2030.

La gente ya no va a la oficina, se conecta. La gente ya no va a la escuela a estudiar y convivir, no, ahora se conectan y están solos y en soledad en la paz de sus recámaras que son verdaderos sepulcros. La gente ya no va al supermercado a comparar precios y productos y escoger la mejor fruta, la más jugosa y bella; no, ahora todo se pide por Internet y llegan los productos enlatados. Hay motivo para abominar del contacto: se le tiene pavor al bacilo de ojos rasgados. Pues sí, es más virulento que nunca. El abecedario griego está quedando corto para bautizar tan fieras variantes del bicho mutante. ¿Tener miedo? Cada quien en las noches más altas debe de hurgar en sí mismo y contestar la pregunta.

Pero, sin duda, debemos de hacer una sola cosa y primero: existir. Tener una existencia (gozar y padecer la existencia). Martin Heidegger cuando define esto, habla de la existencia como “un ente que posee una relación con su propio ser y una comprensión de este ser.” De hoy en adelante estimado lector, relaciónese con usted mismo, hable con usted mismo, compréndase a usted mismo y exista. Sólo eso.

Punto uno: vacunarse o no vacunarse, esta es la cuestión. Se lo repito, creo en las vacunas de la ciencia. Claro que creo... pero no en estas. Se necesita mínimo de un tiempo de 8 a 10 años para lograr debidamente la eficacia de dichas vacunas en contra de enfermedades perniciosas las cuales nos pueden llevar a la tumba. En año y medio simplemente no se ha podido encontrar vacuna contra un virus finamente creado en laboratorio. Los chinos son grandes virólogos (afirmación del Nobel de Medicina, Luc Montagnier y luego, de la viróloga Li-Meng Yan), ¿quieren al mundo para ellos? Lo están logrando.

Punto dos: vacunarse o no, esta es la cuestión. Siendo francos y con los datos en la mano, las vacunas solo protegen, pero de que te va a morder el bicho y te puede llevar de minero (cenizas, pues) tres metros bajo tierra, es algo seguro. El siguiente dato da miedo y eriza la piel: 32 coahuilenses vacunados a los 14 días de haber sido inmunizados, perdieron la vida, murieron (reporte del Departamento de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud de Coahuila, 28 de agosto). ¿Sirve ponerse agua de horchata en la vena? La vacuna que resultaba más eficaz y potente, la gringa, la Pfizer, según un estudio reciente disminuye su protección a niveles mínimos en 5 semanas (es como si no se la hubiese puesto, pues) luego de la aplicación de la segunda dosis (Informe de medRxiv).

ESQUINA-BAJAN

Punto tres: se lo he dicho una y otra vez, de hecho, arriba lo acabo de escribir: yo no tengo dudas, los chinos hicieron una maravilla de la maldad al crear a semejante bicho maligno y harto mutante. El Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en un comunicado escrito lo ha afirmado de nuevo: las agencias de inteligencia gringas estudian los orígenes del Covid-19 con base en denuncias no corroboradas de que se trata de un virus creado de manera irresponsable en un laboratorio en China. Fin.

Punto cuatro: pues sí, esa fue la afirmación del defenestrado y villano favorito del mundo, Donald Trump, quien una y otra vez insistía en ello y advertía de serias y terribles consecuencias para China al poder comprobar lo anterior. Se están tardando. Las evidencias necesarias si no se pueden comprobar del todo, están a la mano. Solo hace falta alguna pieza faltante.

Punto cinco: el tejido social está roto. Ya se pudrió. El pasado lunes 5 de julio y como siempre, leí todos los diarios de la localidad: no hay nada como leerlos todos y todas las secciones para cuadrar un puzle y sacar un buen análisis de ello. En “El Diario de Coahuila” en una página, la 5, se editó una nota donde gente del DIF y sus especialistas, activistas y personal del servicio público se pronunciaron en “contra de toda práctica de discriminación, violencia, intimidación y maltrato que se ejerza en contra de niñas, niños y adolescentes por motivos de su orientación sexual...”

Punto seis: es decir, en lenguaje cristiano es: usted señor lector debe de respetar y hasta apoyar que los niños y adolescentes exploren la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad o transexualidad lo cual no debe de ser motivo de “discriminación ni vergüenza.” Y en la página opuesta, es decir, en la página cuatro del “Diario de Coahuila”, se editaba la siguiente nota: en Atizapán de Zaragoza un tipo fue detenido por “manosear” a una niña de 12 años al acordar dicho acto con la mamá de la niña y a la cual le pagó con un celular. Caray, ¿entonces, en qué quedamos? No, esto simplemente ya se jodió. El tipo si no tiene con qué pagar, lo van a condenar. Si tiene plata disponible, sus abogados rápido encontrarán un recoveco de ley (como lo anterior esbozado oficialmente) y saldrá libre.

LETRAS MINÚSCULAS

¿Libertad sexual a los niños? Pronto será ley. ¿Aborto legal? pronto será ley.

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