La champaña es para celebrar. ¿Qué se hace con los tesoros que se han guardado durante años?
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Había 5 botellas de champaña en el fondo de la despensa del sótano. Dicen que la champaña es para celebraciones. ¿Será que en esta casa no hubo motivo de celebración en tantísimos años? ¿Será eso posible? La champaña no importa mucho y ya la repartí. Espero que alguien la disfrute. Me duele más encontrar, en un baúl de cedro, las colchas tipo edredón que mi madre hizo, pienso que antes de nacer yo. El baúl mismo es él que estaba en el desván de la casa de mi abuela. Ella ponía allí juguetes y me daba permiso de subir a jugar. Tal vez allí nació mi amor a esos espacios de techos en dos aguas, pequeñas pero agradables, lugares de sueños y fantasías. También en casa tengo una especie de baúl con algunas cosas muy antiguas. Poco a poco me he puesto a la tarea de repartir esas cosas para que lleguen a quien las puede apreciar, y para que su vida útil transcurra. Me encuentro de repente entre la opción de armar un baúl que irá a dar a generaciones que siguen de mí y sentir que la vida no debe encerrarse en baúles. La cantidad de aparatos electrónicos, desde laptops, a lentes de realidad virtual, a celulares, a cualquier cantidad y estilo de audífonos que he encontrado raya en lo obsceno. Lo peor es que nada de eso sirve ya. Todo lo electrónico es ya demasiado antiguo para servirle a nadie. Con todo el dolor de mi alma empacaré todo eso y se irá. Tal vez alguien encontrará allí algo que le sirva.
Los edredones y muchos otros tesoros se irán conmigo para vivir lo que queda de su vida fuera de un baúl. La casa de mi juventud se convirtió en un baúl. Y me cayó la tarea de abrirlo y dejar que entre el aire y tal vez la polilla. Dejar que entre la vida. No sé si mi manera de ver esto es tan raro como pienso que lo es, pero necesito liberar algunos, o todos, los tesoros de los confines de un baúl, de una despensa, de 7 clósets, de montones de cajones, de cajas de puros, de gabinetes, de bolsas y cajas. Hace 52 años salí de este baúl. Ahora rescataré cosas que deseo que me acompañen a vivir lo que les queda de vida conmigo.