Los crímenes de la Academia
Consigue por todo lo antes comentado lo que Scott Cooper no pudo conseguir con la mencionada y desafortunada ‘Espíritus Oscuros’ desde una correcta adaptación de una novela apoyada en mucho
Hace poco más de una década, el debut detrás de las cámaras del actor norteamericano Scott Cooper resultó en una obra cautivadora que le dio a ganar al primer actor Jeff Bridges el negado Oscar.
Esta se trató del drama intimista de un intérprete de música country en decadencia que encuentra en un nuevo romance que le revive la inspiración titulada “Loco Corazón”, del 2009, para el resto de la década afianzar una sólida mancuerna con otro actor para entonces también ganador de la estatuilla dorada, Christian Bale, a partir de otro drama en su caso más orientado al género del misterio titulado “La ley del más fuerte” (2013), compartiendo créditos con otro ganadores del Oscar como Casey Affleck y Forest Whitaker seguido por un western épico que en algún momento recomendamos en estos espacios titulado “Hostiles: violencia americana” (2017), al lado de Rosamund Pike, y en cuyo elenco se encontraba también un joven actor en ascenso como Timothée Chalamet, entre otros.
Aunque el año pasado Cooper regresó a las salas de cine con su primer traspiés al ingresar de lleno en el género del terror con “Espíritus Oscuros”, a pesar de tener la producción conjunta de nuestro compatriota Guillermo del Toro y contar con parte del elenco de la mencionada “Hostiles: violencia americana” como el nominado al Oscar Jesse Plemons (“El Poder del Perro”) o Rory Coltrane (dirigido también por Cooper en “Pacto criminal”, del 2015), fue el fin de semana pasado cuando Scott Cooper “se sacó la espina” al regresar ahora vía streaming con su amuleto, Christian Bale, cerrando “con broche de oro” una trilogía de cintas fusionando el drama, el misterio y el contexto del convulsionado siglo XIX en la Unión Americana con el estreno en Netflix a nivel mundial de “Los crímenes de la Academia”.
Basada en la novela publicada en el 2003 como “The Pale Blue Eye” (algo así como “El Ojo Dormido”), “Los crímenes de la Academia” justifica su título en castellano al misterio que rodea una serie de asesinatos cometidos en una Academia Militar de West Point en el año de 1830 y para el cual es convocado el prestigiado detective Augustus Landon (Bale) en cuya investigación se involucra un joven cadente (Harry Melling, conocido en el streaming gracias a series como “Gambito de Dama” o “La tragedia de Macbeth”), quien con el tiempo será conocido como Edgar Allan Poe, autor de obras góticas del tamaño de “El cuervo” o “La caída de la casa de Usher”, entre otros más, y en cuya trama por sus diversos giros inclusive llega a convertirse en uno de los sospechosos de los crímenes.
Contando con la participación en el elenco de primeros actores como el legendario Robert Duvall y Gillian Anderson (“The Crown”; “The First Lady”) en papeles si bien breves muy sustanciosos para la trama, “Los crímenes de la Academia” consigue por todo lo antes comentado lo que Scott Cooper no pudo conseguir con la mencionada y desafortunada “Espíritus Oscuros” desde una correcta adaptación de una novela apoyada en mucho por la atmósfera de terror del universo de Edgar Allan Poe en el cual está directamente inspirada, y será la delicia de los amantes de este tipo de obras por encima de otras más adaptaciones de detectives como las que se han hecho en años recientes de las novelas como las de Arthur Conan Doyle y Agatha Christie, a pesar de los directores y elencos involucrados en ellas.
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