Los huertos y jardines. Soñar la realidad en Saltillo

Opinión
/ 1 diciembre 2024

Son una parcela de cuando mucho cien metros cuadrados en donde se cultiva total y principalmente fruta y vegetales para el autoconsumo

Cuántas veces hemos escuchado: “pero si esto no es un sueño, es la realidad. Despierta y acepta las cosas como son”. Nada más falso que esto. El sueño con ojos abiertos o cerrados es la semilla de la transformación de la realidad. La realidad es el espacio en donde los cambios ocurren; son los deseos o los sueños compartidos los que habilitan el cambio. Entonces, la realidad no es para nada inamovible. Se puede modificar totalmente. El asunto aquí es hasta dónde. Los límites son siempre los deseos de otros, los sistemas de poder y las posibilidades de acción en un marco legal hablando de huertos o jardines públicos. Se dice también en forma constante que los mexicanos tenemos una gran capacidad para imaginar, entonces, alcanzar estos sueños es posible.

Y si la realidad es un sueño realizado, Saltillo tiene ya huertos públicos donde hay tomates, rosas, calabacitas, árboles de donde penden nueces, arbustos con granadas, manzanares y ciruelos. Los caminantes pasan y toman duraznos o acelgas. Saltillo destina espacios también para los nopales, el cilantro, la mejorana, la albahaca y otras hierbas de olor. Espacios para flores que polinizan abejas, abejorros, moscas (sí, moscas), aves y murciélagos. Son lugares similares a los que ya hay actualmente en Francia, Alemania, Reino Unido y España.

A continuación ofrezco las definiciones que operan en la realidad de estos países, tomadas de la investigación “Huertos urbanos en tres ciudades europeas: Londres, Berlín, Madrid”, realizada por Nerea Morán Alonso para el Doctorado Periferias, Sostenibilidad y Vitalidad urbana en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Universidad Politécnica de Madrid.

En Reino Unido estos lugares se llaman algo así como jardines asignados. Son una parcela de cuando mucho cien metros cuadrados en donde se cultiva total y principalmente fruta y vegetales para el autoconsumo. También pueden ser empleados para alimentar con estos frutos a conejos o gallinas.

En Alemania se nombran kleingarten y significan más o menos lo mismo que en inglés. Sonhay terrenos entre los doscientos y cuatrocientos metros cuadrados que se usan sustancialmente para la horticultura y el cultivo de flores para autoconsumo. La mayoría de ellos se establecen en los cobertizos para guardar herramientas. Allí n se permiten animales ni pernoctar. Y de acuerdo a la normativa de agrupaciones civiles, estos espacios “deben dedicar al menos dos tercios del terreno a vegetales”.

En Francia les llaman jardines comunitarios y ya la legislación (están incorporados legalmente) los define como conglomerados de jardines gestionados por una asociación y sus “productos no pueden ser comercializados”. Estos jardines se ubican en espacios próximos a carreteras, ferrocarriles o espacios urbanos vacíos “que los alcaldes ceden gratuitamente o por un precio simbólico”.

En España se les llama huertos de ocio y son parcelas para cultivarse instaladas en terrenos de la municipalidad que administra su gestión y en ciertos casos define horarios de acceso y trabajo. Estos huertos se adjudican de tres a cinco años a un grupo de participantes; dichas asignaciones se entrelazan con actividades previas de formación. Los huertos de ocio se proponen recuperar espacios urbanos, activar la educación ambiental y crear áreas de socialización. En la mayoría de los casos, se destinan a segmentos específicos, como “jubilados, desempleados, niños, o a personas en situación de exclusión social”.

Y ahora sí, ¿qué nos falta en Saltillo y en Coahuila para implementar estos espacios en forma masiva? Los resultados de este trabajo comunitario incidirían en asuntos apremiantes, como la seguridad alimentaria de nuestro estado y también, en la generación de lazos de convivencia y en la salud emocional. Y sobre todo, en la comprensión de que en la naturaleza todo toma tiempo, no el tiempo inmediato y esteril de las redes sociales, sí el fértil espacio de mirarnos unos a otros a la cara y transformar la realidad, con todas sus compejidades, pero al fin, en comunidad.

La palabra huerto proviene del latín hortus que significa jardín. De allí derivan los vocablos hortensia, hortaliza y horticultura, entre otros.

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Nacida en Monclova, Coahuila. México, en Junio 3 de 1969. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Maestra en Historia de la Sociedad Contemporánea. Doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario. Ha publicado entre otros, “Los frutos del sol“ (Castillo MacMillan 2005) libro infantil y poemarios entre los que figuran Casa de sol (FECA-CONACULTA 1995), “Ruido de hormigas“ (Gatsby Ediciones, 2005), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Las flores desenfundan sus espinas, antología personal (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2013) y “Donde la piel“ (Mantis Editores/CONARTE, 2019). Aparece en “Anuario de poesía mexicana“ (Fondo de Cultura Económica, 2006).

Obtuvo el primer lugar en fotografía Coahuila luz y forma 2003. En poesía, recibió beca del FONCA, estímulos como joven creadora y como creadora con trayectoria del FECA y del PECDA en varias ocasiones. Fue becaria FORCA-Noreste 2011-2012, en Lima, Perú donde impartió talleres sobre poesía objetual. Como invitada de honor del Festival Internacional de Teatro Tánger 2013 en Marruecos, se leyó su poesía traducida al árabe. Parte de su trabajo también tiene versiones en inglés, alemán, portugués y francés. Entre las revistas en las que ha publicado, destacan el número inaugural de la revista de poesía contemporánea de Valencia “21veintiúnversos“, ( octubre de (2015), y “Lichtungen“ (noviembre de 2016) en el apartado “Literatura del norte de México“, en el que sus poemas fueron traducidos por Christoph Janacs.

Fotografías medio ambientales, video poemas y atmósferas sonoras fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi de Tánger (Julio-agosto 2021). Participó en la muestra de arte coahuilense titulada Segar el mar, dentro del 49 Festival Cervantino. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medio ambientales del mundo. Actualmente es Directora de Divulgación Científica en el Museo del Desierto.

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